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"Hemos dejado de ser un agente pasivo de la economía mundial, para no quedar dependientes de las dos grandes economías globalizadas, Estados Unidos por un lado y la Unión Europea (UE) por otro", dijo Lula la noche del martes en un acto con una entidad de pequeñas y medianas empresas, al que asistió el propio Furlan.
Lula dijo que su política es buscar "socios en todo el mundo, algunos incluso con muchas similitudes con Brasil, en vías de desarrollo, donde el potencial de penetración de Brasil es mucho mayor que en una economía ya sólida y desarrollada como la de la UE y la de Estados Unidos".
En una entrevista concedida la semana pasada al diario O Estado de Sao Paulo, Furlan dijo que "hay sectores en el gobierno que aún no entendieron que el gran mercado que hay que abrir es el de los países ricos".
"Priorizamos cerrar acuerdos limitados con el Grupo Andino o con mercados poco significativos", en tanto que "no conseguimos avanzar con el ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas) ni con la UE", añadió el ministro, que también pidió "revisar el Mercosur" ante los roces comerciales con Argentina.
En su conferencia del martes, Lula se dirigió directamente a Furlan, que esbozaba gestos de cierta incomodidad, según medios brasileños.
"Furlan sabe que no faltarán pesimistas para decir: 'ese negocio de andar haciendo una asociación estratégica con China, India, Sudáfrica, buscando en Medio Oriente, creando el G-20 (de países emergentes), acabará por armar una pelea con Estados Unidos y eso no será bueno para Brasil'".
"Nosotros nunca tuvimos la intención de pelear con Estados Unidos, incluso porque sería como romper un billete de cien dólares, ya que (Estados Unidos) es, individualmente, nuestro mejor socio comercial", explicó.
Pero, al mismo tiempo, Lula insistió en que la política de buscar nuevas alianzas comerciales permitió "crear alternativas para que (Estados Unidos y Europa) descubriesen que no éramos tan dependientes como se imaginaban".
Lula atenuó las réplicas al ministro Furlan elogiando su trabajo. "Yo visité 35 países y Furlan visitó 50 en dos años. Donde había una oportunidad de negocio, allí estaban ora Furlan, ora (el canciller) Celso Amorim, ora el compañero (ministro de Agricultura) Roberto Rodríguez".
Brasil tuvo en 2004 un récord de exportaciones (96.745 millones de dólares), un 46,1% de las cuales estuvieron dirigidas a la UE y Estados Unidos (25% y 21,1%, respectivamente). Aunque avanzaron en cifras absolutas, las ventas a esos mercados retrocedieron en términos relativos (en 2003 representaban el 48,4% del total de las exportaciones brasileñas).
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