• La electa señora de Kirchner anunciará en horas su futuro gabinete para descomprimir la tensión. Una forma de disipar conjeturas y cambiar por anuncios las malas noticias de las últimas horas. No entienden todavía en la Casa Rosada la catarata de acontecimientos que los afectan. Y no incluyen en esa mirada su propio fracaso por el conflicto con el Uruguay.
• Primer problema: hubo refriega y represión ayer frente a la Legislatura porteña (22 policías heridos -uno grave-, 5 civiles internados, y detenidos). Como respuesta a los incidentes, Hugo Moyano ordenó un paro general del transporte con la complicidad de otros gremios. Intervino urgente el teléfono rojo de la Presidencia, y el jefe de la CGT luego levantó la medida. El gobierno parece encerrado por la extorsión sindical. Hasta por cuestiones nimias: el escándalo de las hordas ocurrió porque se oponen a que los diputados porteños aprueben sanciones a quienes burlan las normas de tránsito. Por supuesto, el ministro Aníbal Fernández echó a uno de los policías que procedió contra los revoltosos. Otro rasgo característico de esta administración.
• Segundo problema: Kirchner no pensaba despedir a Miguel Peirano, y éste jamás pensó en renunciar. Era un hecho su continuidad con Cristina. Sin embargo, por internas de conventillo, anoche lo consideraban despedido al ministro de Economía, ipso facto, y reemplazado en horas por Sergio Massa o Carlos Mosse. Nada más que una voluta de humo: Peirano no se fue como se insistió, se quedará con Kirchner hasta el 10 de diciembre, quizá persista en otra función. Pero, en todo caso, este cúmulo de versiones sólo explica el desconcierto por la transición de un gobierno a otro, el cruce de intereses económicos, la ambición de unos por quedarse y la de otros por llegar, peleándose por un escritorio. Se suponía que al votarse a Cristina, esas calamidades no iban a ocurrir.
¿Seguirá la
buena
relación?
Peirano,
desde el
día que
asumió el
Ministerio
de Economía,
siempre
siguió los
dictados de
Néstor
Kirchner.
Miguel Peirano quedó acorralado entre las disputas por espacio de poder dentro del Gabinete y su enfrentamiento con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. La continuidad del ministro de Economía en la futura gestión de Cristina de Kirchner, a partir del 10 de diciembre, quedó ya descartada. Pero al menos ayer en el ministerio confirmaban su continuidad en los 27 días que quedan hasta el cambio de mando.
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Peirano concurrió ayer recién después del mediodía al ministerio, aunque su ausencia estuvo vinculado a un tema personal y no a los rumores que vienen trascendiendo desde el fin de semana. Sus colaboradores más cercanos no disimulaban ayer la sorpresa por las versiones que hablaban de su inminente alejamiento del Palacio de Hacienda.
Peirano se reunió con sus principales colaboradores, entre ellos el jefe de asesores, Javier Alvaredo, y la secretaria de Industria, Leila Nazer. Según explicaronse trataron «temas de rutina», aunque obviamente también analizaron su situación en el Palacio de Hacienda.
«Nosotros nos quedamos hasta el 10 de diciembre, y para después no tenemos novedades», les dijo el ministro. La intención de Peirano es permanecer en el gobierno, aun en un área distinta a la que ocupa actualmente. Podría, por ejemplo, tener responsabilidad en el diálogo con empresarios y sindicalistas que se avecina para llegar a un Pacto Social. Pero por el momento todo apuntaría a presidir el BICE.
Expectativas
El ministro confirmó su presencia en la inauguración de la conferencia industrial que organiza la UIA. Y tanto Alvaredo como el secretario de Finanzas, Sergio Chodos, viajarían a Sudáfrica junto al titular del BCRA, Martín Redrado, para participar de la reunión del G-20. Claro que con expectativas completamente distintas a las planeadas inicialmente.
«Es cierto que con Moreno las cosas no estuvieron bien de entrada. Pero a nadie le gusta ser fusible por esto», se lamentaban ayer en los despachos del Palacio de Hacienda. El trasfondo de esta situación también sería una disputa por espacios de poder entre el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que hasta ahora venía respaldando a Peirano, y el ministro de Planificación, Julio de Vido, que «apadrina» a Moreno.
Pero las quejas permanentes de Peirano sobre los manejos del INDEC y la insistente injerencia del secretario de Comercio Interior para influir en el organismo y manipular las cifras de la inflación. Según manifestó Peirano en reiteradas oportunidades, estos desmanejos tienen efectos negativos que van más allá de la falta de transparencia en un organismo oficial. Entre otras cuestiones, se refirió a la imposibilidad de bajar el riesgo país y, por ende, de acceder a los mercados, las dificultades que habrá para avanzar en la negociación con el Club de París (ver aparte). Pero como tema de fondo, entre íntimos el ministro reconoce que sin un diagnóstico veraz será muy difícil combatir la aceleración de los precios y efectos secundarios, como la suba de las tasas de interés. Entre los nombres que suenan como reemplazo para asumir en Economía después del 10 de diciembre, no hubo confirmación alguna. Uno de los que sonó con mayor insistencia fue el de Sergio Massa, titular de la ANSeS e intendente electo en Tigre. Se trata de un funcionario de gran confianza para Cristina de Kirchner. Pero por el momento no recibió ofrecimiento alguno. Todo apunta al titular de la AFIP, Alberto Abad, el que sonó como alternativa más seria. «Estamos preparando la presentación que dará el jueves en el Congreso, nada demasiado distinto a lo habitual», contestaron sus colaboradores más cercanos. Ello no impide que sea el reemplazante.
Una vez más el que volvió a mencionarse con posibilidades es Carlos Mosse, actual secretario de Hacienda. Pero ya en su momento le había manifestado a Kirchner su intención de seguir en su puesto actual ante la imposibilidad de recargar más su agenda por cuestiones de salud.
En la lista de candidatos para asumir en Economía se ubica Beatriz Nofal (actualmente a cargo de la Agencia de Desarrollo de Inversiones), que tuvo un ofrecimiento para asumir una vicepresidencia en el BID. Pero le pidió tiempo al presidente de la institución para saber cuál será su destino en el gobierno que se avecina.
Mario Blejer, ex titular del Banco Central, acaba de alejarse de su puesto en el Banco de Inglaterra y abrirá una consultora en Washington. Sin embargo, no se le asignaban chances para hacerse cargo de la cartera económica.
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