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Dada la demora con las tarifas de invierno, parece no quedar espacio para plantear que desde octubre debieron estar aprobados los valores para el período estival que va desde ese mes hasta el próximo abril.
En el caso de las tarifas de invierno, el Enargas, presidido por
Sin embargo, la proporción con la que se traza el cuadro tarifario no se respeta exactamente en cada día, por eso se habla de «diferencias diarias acumuladas». En teoría, la diferencia en más o en menos entre lo efectivamente pagado por el gas y el precio que se encuentra en la tarifa, se salda en el período siguiente, ya sea para más o para menos.
Los desacuerdos por las diferencias diarias se remontan a agosto de 2001, lo que significa que tampoco fueron resueltas por la anterior conducción del Enargas cuando autorizó una suba en el valor del gas en mayo de 2002.
Por otra parte, a partir de mayo de este año, si las distribuidoras usaron más gas que el comprometido por las petroleras para generadoras, domicilios, GNC e industrias (76 millones de metros cúbicos diarios), deberán pagarlo al precio que ya está previsto para julio de 2005.
Esto es así según una resolución de la Secretaría de Energía, que procuró atenuar el impacto en las petroleras de reducir sus exportaciones a Chile y, al mismo tiempo, acotar la demanda, que venía creciendo a niveles sorprendentes, mediante una fuerte señal de precios.
Ahora, el Enargas estaría poniendo en duda la validez de esa resolución, mientras las petroleras pretenden facturarles a las distribuidoras a los valores previstos. En fuentes oficiales aseguran que se trata de una escasa cantidad de metros cúbicos, y hay rumores sobre cierta negligencia del Enargas.