El escepticismo de banqueros, inversores y analistas financieros internacionales se refleja en el deterioro de los bonos brasileños y en la suba del riesgo-país, que el viernes se estacionó en 1.845 puntos. «Está claro que hay escepticismo, basta ver el precio de los CBonds», admitió Figueiredo. «Los bancos están disminuyendo su exposición en los países llamados emergentes también porque
La deuda interna del gobierno ascendía al 31 de julio a 674.400 millones de reales (1 dólar, 3,110 reales al viernes pasado), 3,16 por ciento más que en junio. De esa deuda 38% vence en los próximos 12 meses, lo cual implica una fuerte carga para el nuevo gobierno, que asumirá el 1 de enero. La deuda externa, en tanto, asciende a unos 215 mil millones de dólares, pero la mayor parte es de empresas privadas.
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