27 de marzo 2002 - 00:00

Muchas farmacias no atendieron al público

Un alto porcentaje de farmacias no abrió sus puertas o atendió por ventanilla ayer ante la falta de medicamentos y el temor a agresiones de los clientes por el aumento de precios que se registró en el sector. Según la Federación Argentina de Cámaras de Farmacias (FACAF), los laboratorios y droguerías no entregaron remedios en los últimos días y las listas que llegaron a los locales mostraban aumentos de entre 30 y 40 por ciento.

La falta de medicamentos para vender y el temor a ataques de los clientes empujaron ayer al grueso de las farmacias del país a no abrir sus puertas o atender sólo por ventanilla como si estuviesen de guardia.

La clave de ese feriado forzado fue la estampida del dólar y su efecto sobre los precios: según Gilberto Videla, de la Federación Argentina de Cámaras de Farmacias (FACAP), en un día los valores subieron entre 30 y 40 por ciento.

Ayer, el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, envío un mensaje desesperado para intentar apagar la crisis. Dijo que el gobierno estudia reducir los «impuestos» del sector, básicamente respecto de insumos importados.

•Aumentos

«Las listas de precios que nos llegaron esta semana mostraron aumentos de entre 30 y 40 por ciento», dijo y explicó que por ese motivo «no se pudo reponer el stock y las farmacias se quedaron sin medicamentos».

La reacción inmediata de los farmacéuticos fue limitar o directamente no atender al público.

En algunos casos, se hizo por prevención: aunque no se regis-traron incidentes graves, Videla detalló que muchas farmacias atendieron por ventanilla para evitar problemas con los compradores.

«Como la farmacia es el último eslabón de la cadena comercial el cliente se enoja con nosotros pero no somos quienes ponemos los precios», se atajó el dirigente.

El panorama es complejo. Según la FACAP, varios factores se conjugan para alimentar la crisis del sector. A saber:

Las droguerías y laboratorios no entregan medicamentos o lo hacen en «cuentagotas» y sin precio fijo. Como muchas farmacias ya tenían reducido su stock, ahora se quedaron directamente sin productos.

La fluctuación del dólar no permite fijar un precio testigo. Por eso no se hacen compras ni se cubre la seguridad social. Está cortado el servicio de PAMI y de la mayoría de las obras sociales provinciales. También mutuales y varias prepagas que tardan, en promedio, un mes en pagar.

El caos de los últimos días sumado a la deuda del PAMI -más de 500 millones-implica un fuerte golpe para el sector. Según Videla, de 14 mil farmacias que había a octubre del 2001 en algunos meses sólo quedarán 9.000. Eso significa 5.000 locales menos y 20 mil empleados despedidos.

En lugares de mayor concentración de farmacias, esta situación se agrava. En Capital Federal hay 1.600 locales, en Buenos Aires 3.900 (centrados en el conurbano), en Córdoba 2.600 y en Santa Fe 1.700. El mayor impacto se notará, según se explicó, en las zonas donde el promedio de habitantes por farmacia supera la media nacional: en Córdoba, por caso, hay 1.150 personas por cada farmacia -1.700 da en Santa Fe y Capital-sobre un promedio país de 2.600 por cada local.

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