En la clausura de la IV Convención de Directivos del SCH y ante una de las preocupaciones que con mayor intensidad le formularon los asistentes al foro, Botín dijo sentirse «animado» por el futuro de la Argentina, pero precisó que «aún hay que esperar un tiempo» para saber cómo se plasmarán los planes económicos del gobierno de Eduardo Duhalde, que, en su opinión, fueron del «agrado» del FMI.
A juicio de Botín, el Banco Río -filial argentina del grupo-es «un ejemplo de gestión y eficiencia», por lo que señaló que la provisión de 1.300 millones de euros (1.118 millones de dólares) que se realizó para cubrir posibles contingencias en esa entidad, «es eso, una provisión ante eventualidades futuras, pero ese dinero en ningún caso lo considero perdido».
«Somos un grupo acorazado y estamos preparados para soportar las peores tormentas», dijo Botín. En tanto, el vicepresidente tercero de la entidad, Matías Rodríguez Inciarte, también se refirió al Banco Río, del que dijo que «todo lo que pueda sucederle de negativo será consecuencia de las medidas económicas del gobierno argentino y en nada se podrá culpar a los gestores del banco».
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