7 de marzo 2002 - 00:00

Muy duro ayer primer encuentro del gobierno de Duhalde con el Fondo

El equipo económico se reunió ayer por primera vez con el indio Anoop Singh que ayer llegó al país. El déficit de las provincias y la posibilidad de controlarlo fue el tema central de una tensa reunión. Los funcionarios del Fondo pidieron, repetidamente, una confirmación de los números que se analizan en Washington. Pero en las conversaciones surgió un nuevo problema. El Fondo no acepta la sanción de una ley correctiva del Presupuesto 2002 como pretende el Senado. Por otra parte, Marc Grossman, el encargado de Asuntos Políticos del Departamento de Estado que visitó a Eduardo Duhalde relativizó el apoyo de su país a la Argentina. El respaldo que transmitió Grossman a Duhalde era interpretado ayer también como un ultimátum para un gobierno que todavía no manifestó claramente las grandes líneas de su política económica. La visita de Grossman a la Argentina y a Brasil tuvo también un carácter compensatorio: George W. Bush no incluyó a esos países para su gira de marzo a Latinoamérica. Sí estará en México, Perú y El Salvador.

Muy duro ayer primer encuentro del gobierno de Duhalde con el Fondo
El primer encuentro entre el equipo económico y la misión del FMI en Buenos Aires estuvo dedicado casi íntegramente a analizar la situación de las provincias. Los funcionarios del Fondo insistieron y preguntaron repetidas veces sobre la evolución de los déficit provinciales y manifestaron su duda ante la posibilidad de llevar adelante una reducción importante, en estas condiciones. Pero, además, quedó en claro que para el FMI apareció una nueva preocupación: la ley correctiva del Presupuesto 2002 que ya está elaborando el Senado. Ayer, Guillermo Zoccali, representante argentino ante el Fondo, se comunicó con el equipo económico para preguntar por el futuro de esa ley que, al parecer, ya está impactando mal ante los funcionarios del organismo internacional. Las protestas surgen porque en Washington se considera poco serio que el gobierno modifique un presupuesto a pocas horas de haberlo convertido en ley, sobre todo cuando su votación era uno de los requisitos básicos para comenzar las negociaciones.

El primer encuentro de Jorge Remes Lenicov con Anoop Singh y el resto de los funcionarios fue duro y con muchos cuestionamientos e interrogantes sobre la situación de las provincias. Las preguntas clásicas sobre evolución de déficit se repitieron una y otra vez y fueron, quizás, los funcionarios de menor rango del Fondo quienes se mostraron más duros: «Es para no quedar como ineficientes ante sus jefes», decían en broma en Economía.

La cuota de humor en el Palacio de Hacienda la pusieron los propios integrantes del equipo económico que le cambiaron el apodo al jefe de la delegación del FMI. Para ellos Singh ahora es «Peter Sellers», por el increíble parecido que tiene con el personaje indio que el actor protagonizó en «La fiesta inolvidable».

Ayer a las 15 finalizó el almuerzo de trabajo de poco menos de tres horas que marcó el comienzo de las negociaciones reales con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Por el organismo multilateral se sentaron en el Salón de Cuadros del Ministerio de Economía Anoop Singh, director del recientemente creado Departamento de Operaciones Especiales que encabeza una misión con 14 técnicos y el especialista en sistemas financieros, John Thorton. En la mesa, además del ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, estaban Guillermo Zoccali, representante argentino ante el FMI, Mario Blejer, titular del Banco Central; Jorge Todesca, viceministro de Economía y Oscar Lamberto, secretario de Hacienda.

Los negociadores argentinos apuntan como primer objetivo destrabar desembolsos pendientes por u$s 9.000 millones que fueron suspendidos en diciembre pasado. Remes Lenicov sueña con conseguir ahora u$s 7.000 millones que están trabados y le permitirán acceder a otros u$s 2.000 millones del Banco Mundial que servirían para prefinanciar exportaciones. En el almuerzo se le explicaron al negociador nacido en la India las medidas recientemente anunciadas y lo que se espera obtener de ellas.

Los 14 integrantes de la misión se dividirán las tareas; unos auditarán el sistema financiero y otros todo lo relacionado con las cuentas públicas donde hay divergencias, particularmente en el Presupuesto. En sus 10 días de visita Singh se verá además con hombres de la Iglesia.

Todesca dijo que el próximo fin de semana se volverán a encontrar Singh y Remes Lenicov para que se aclaren algunas dudas después de que se releve cierta información que pidieron ayer los técnicos del FMI.

Según Todesca, Singh prometió celeridad en la negociación. También dijo que las medidas tomadas en estas dos últimas semanas «están en línea con lo que pide el FMI».

Comparación

En este sentido, dijo que «si uno compara la primera visita técnica con la agenda de hoy; esta agenda se ha recorrido extensamente en nuestro caso». Se refería así a la visita de una delegación de segundo nivel en la segunda parte de enero, donde se llevaron toda la información posible, pero nadie apostaba en aquel momento a que se acercara un acuerdo. Ahora tampoco hay gran optimismo sino cautela porque creen que algún desembolso se hará como aporte de buena voluntad a cuenta de los ajustes que haga la Argentina.

Consultado sobre si el gobierno buscará llegar a un nuevo acuerdo o sólo se limitará a reclamar los fondos ya comprometidos pero no desembolsados (u$s 9 mil millones), respondió que «esto va a estar más claro la semana próxima, cuando el FMI termine de revisar la marcha de la economía y del programa económico y nos dé sus puntos de vista antes de irse».

«Hasta ese momento diría que estamos haciendo una gestión en línea con lo que la Argentina necesita y que me parece consistente con las cosas que el FMI mira», señaló.

En tanto, Remes Lenicov dijo a los periodistas que «la ayuda internacional sería fundamental para ayudar a normalizar la situación argentina».

Antes, el subsecretario para Asuntos Políticos del Departamento de Estado norteamericano, Marc Grossman, señaló que «estamos contentos de que el FMI tiene una misión en Buenos Aires comenzando a trabajar junto con el gobierno argentino». Pero remató con la frase característica de la administración Bush que no expresa si Estados Unidos ayudará o no. «Una vez que se comprometa a un plan sólido y sustentable, apoyaremos la asistencia a la Argentina a través de las instituciones financieras internacionales.»

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