21 de julio 2005 - 00:00

Nestlé: "Control de precios no resuelve la inflación"

Pablo Devoto, CEO deNestlé Argentina.
Pablo Devoto, CEO de Nestlé Argentina.
«Los empresarios no generamos la inflación y mucho menos la queremos. Más que subir la facturación buscamos recuperar rentabilidad, y eso no es fácil porque en cuanto se sube un precio, se cae el volumen.» Después de exhibir, orgulloso, las nuevas oficinas de su empresa en Olivos, Pablo Devoto, CEO de Nestlé para la Argentina, el ex «hooker» del CASI y Los Pumas, dice que «el control de precios nunca resolvió el problema». La alimentaria suiza, que invertirá unos $ 86 millones este año en ampliar sus plantas de aguas, café y «pet food», vendió su sede en la calle Carlos Pellegrini (ocho pisos, a una firma de «call centers») y alquiló por ocho años un edificio en Libertador al 1800. «No puedo decir en cuánto se vendió la sede anterior, pero sí que el producido fue girado a los accionistas. ¡Era hora de que recibieran algo!», bromea el ejecutivo. A seguir, lo más saliente del diálogo con Devoto:

• Está cambiando la estructura de costos: muchos salarios están recuperándose y pesan más que el dólar «barato». Nosotros no estamos «costeados» a un dólar a cuatro pesos.

• Llegamos a facturar u$s 800 millones; este año proyectamos unos u$s 360 millones, contra u$s 320 millones de 2004. Crecemos en helados, pero caemos en leche.

• El gobierno tiene claro que el control de precios no resuelve la inflación; no creo que quieran imponerlo, pero sí frenar las expectativas inflacionarias, eso de «aumento por las dudas». De todos modos,va a haber inflación porquetodo país que salió de un proceso recesivo la tuvo; habrá que convivir con ella pero sin alentar expectativas.

• Si la cifra da 10 por cientoo 12 por ciento no cambia demasiado; el problema es cómo avanza la inversión, que va muy lenta (faltan tres o cuatro puntos más del PBI). Pero no es poniendo controles de precios o frenando exportaciones como se alienta la inversión.

• Lo mismo puede decirse si el mercado percibe que se postergan decisiones importantes por estar en un año electoral.

• Nuestras plantas, en algunas categorías, están trabajando ya a capacidad plena, pero en otras no sobra. Las inversiones que planificamos para ampliar capacidad por ahora son chicas. No hay grandes jugadas a largo plazo.

• De todos modos, estamos mucho mejor que en la crisis, aunque seguimos en una situación difícil, y hay buenas perspectivas. Dependerá de la evolución del gasto, las privatizadas, la inversión...

• La economía informal es una plaga. No sólo en evasión, sino en nuestro caso la violación de normas bromatológicas. En lechería hay cadenas completas de marginalidad. De hecho, 30% del mercado lácteo es informal; hay tambos-fábrica que elaboran quesos sin ningún control y con todo el personal en «negro».

• ¿Por qué sube la leche? Por un lado porque no se cumplió la previsión de mayor producción, y la leche argentina es de muy buena calidad y muy competitiva para exportarla. No creo, insisto, que el gobierno vaya a poner topes a la exportación.

• La persecución a la economía «negra» es tarea del gobierno, porque si se genera más formalidad se acaba el problema de la leche: no haría falta reducir las exportaciones si la leche que está en el circuito «negro» se vuelca a la economía formal.

• Estamos muy entusiasmados con nuestro negocio de helados. Tenemos 55 por ciento del mercado de quioscos y 40 por ciento en supermercados. Sabemos que Arcor entrará y Unilever acaba de irse, pero estamos seguros de que Arcor ayudará a «agrandar la torta». Y es mejor competir con ellos que con marginales.

• La cadena de heladerías-franquicias va bien: esperamos abrir 20 antes de fin de año. Obviamente vamos a estar en lugares diferentes a las grandes cadenas de helados «premium», pero con una calidad muy similar y a un precio inferior.

• ¿Por qué no diferenciamos la marca de ese producto del que vende en quioscos y súper? Porque estudiamos el tema y es la mejor que tenemos (son nuestras también Laponia, Noel, incluso Häagen-Dasz). La gente la identifica con innovación, y no sólo la gente: dos «inventos» nuestros, el «Sin Parar» y un alfajor helado se venden (con otros nombres) en Brasil, Estados Unidos y Australia, y en la región con la misma denominación.

Entrevista de Sergio Dattilo

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