Moroni ocupó el cargo de superintendente durante la administración de
El problema es que ahora las cosas son distintas. Los capitales mínimos quedaron pulverizados por la abrupta caída en los precios de los títulos públicos argentinos y por la indisponibilidad de la mayoría de las inversiones permitidas al sector.
Por esa razón se especula que Economía deberá dar marcha atrás en las exigencias, con artilugios tales como permitir el cómputo a valor técnico de todos los títulos de la deuda pública nacional y provincial, o eliminar una serie de índices de solvencia que eran exigidos para que las compañías puedan operar.
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