La industria automotriz de Estados Unidos será ayudada con "financiamientos adecuados" por el gobierno, pero no recibirá un "cheque en blanco", advirtió hoy el presidente electo, Barack Obama.
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Agregó que espera de esa industria un plan "sostenible", que especifique qué harán las empresas en términos de producción y de reconversión.
En conferencia de prensa en Chicago, Obama anunció también que habló con el presidente saliente, George W. Bush, y con el jefe de la Reserva Federal, Ben Bernanke, con quienes dijo está "unido" para "salvar el sistema financiero".
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