Uruguay podría firmar un acuerdo comercial (y siempre que no sea un libre intercambio de bienes y servicios) con Estados Unidos que le permita aumentar sus exportaciones y permanecer dentro del Mercosur. Así el gobierno de Tabaré Vázquez podrá avanzar en su relación con EE.UU. sin afectar su estatus dentro del bloque.
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La oferta será presentada en los próximos días por los negociadores de la Argentina y Brasil a los funcionarios uruguayos, dentro de las reuniones que se vienen manteniendo desde comienzos de mayo en Buenos Aires. El canciller Jorge Taiana busca separar el conflicto de las papeleras de Fray Bentos de las negociaciones por el Mercosur con un objetivo claro: que no fracase la próxima cumbre de presidentes del 8 y 9 de julio que se tiene que concretar en la Argentina. Hasta ahora, la presencia de Tabaré Vázquez no está garantizada, y si no concurre implicaría la primera vez que un jefe de Estado se ausente.
Los negociadores uruguayos estarían dispuestos a aceptar la separación de la cuestión de las papeleras de las discusiones comerciales, con lo que la llegada de Vázquez a la Argentina en julio podría concretarse. Sin embargo, los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo quieren que el bloque discuta cuestiones concretas como la posibilidad de flexibilizar las negociaciones con terceros países.
Estos temas fueron conversados por Néstor Kirchner y Lula en la cumbre que hace 10 días ambos mantuvieron en Iguazú. Luego, los cancilleres Jorge Taiana y Celso Amorim hablaron de la cuestión en la cumbre de Viena que culminó el sábado y llegaron a la siguiente conclusión: no habría problemas en avalar un mayor acercamiento económico entre Uruguay y Estados Unidos, siempre que éste no sea un Tratado de Libre Comercio (TLC), algo que los estatutos del Mercosur prohíben expresamente.
La oferta pasaría entonces por los estatutos que en su momento firmaron la Argentina y Brasil con México, y que permiten aumentar las exportaciones e importaciones en sectores y siempre que no afecten la producción de los otros miembros del bloque.
Ejemplo
La Argentina, por ejemplo, pudo cerrar con el gobierno mexicano de Vicente Fox un acuerdo de intercambio comercial que incrementó las cuotas de automóviles que se podrían exportar e importar a ese país. Este tratado, en su momento, permitió impulsar a las terminales locales, prácticamente paralizadas luego de la recesión y la salida de la convertibilidad.
Este sería el ejemplo que la Argentina y Brasil le recomendarían a Uruguay adoptar para sus proyectos comerciales con Estados Unidos. La clave, dicen en la cancillería local, es que la firma del tratado sea sobre la base de cupos de importaciones y exportaciones, y no de liberalización de barreras arancelarias.
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