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Lavagna confirmó que el proyecto de ley de presupuesto para el año próximo, que será enviado al Congreso el 15 de este mes, proyecta un saldo favorable para la Nación de 3%, por lo que se deduce que el resultado consolidado, incluyendo el de las provincias, llegaría a 3,6% o más aún.
Sin embargo, el mayor superávit fiscal no implica que la totalidad esté comprometida al pago de la deuda, ya que, según Lavagna, «sólo 2,7% se aplicará a ese fin porque el resto de los fondos no puede ser apropiado por la Tesorería». De todas formas, el gobierno, sin decirlo, está aumentando la capacidad de pago del país. El año pasado se hablaba de 3% total (Nación y provincias), y ahora ese número rondaría 4% del PBI.
El director gerente del FMI, Rodrigo de Rato, quien visitó el martes pasado el país, había solicitado un compromiso fiscal mayor al pago de la deuda, de forma tal de lograr una mayor aceptación a la propuesta de reestructuración.
La semana pasada, Lavagna había anunciado que «existirá un tercer excedente fiscal» que será aplicado a mejoras productivas. Ayer, el ministro confirmó la asignación que tendrá este excedente, el cual se utilizará para otorgar una rebaja impositiva. Lavagna no precisó de qué tributo se tratará, ni el costo fiscal que tendrá, pero dejó claro que no alcanzará a una eventual reducción en las retenciones a las exportaciones.Los excedentes anterioreshabían sido utilizadospara financiar el Plan de Energía Global y para aumentar las jubilaciones.
De esta forma, Lavagna insiste una vez más con la estrategia de utilizar los fondos excedentes para financiar políticas de desarrollo social y productivo, y para pagar al FMI, en lugar de tratar de obtener una mayor aceptación a la propuesta de reestructuración con un pago en efectivo.
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