El gobierno decidió ayer, por ahora de una manera diplomática, acelerar los tiempos del proceso de integración comercial con Brasil. Para esto se eligieron dos ámbitos diferentes. Por un lado, Eduardo Duhalde llamó a todos los responsables de este tema a la Casa de Gobierno para reclamarles que «activen» todos los mecanismos posibles para acelerar la integración económica. Por otro lado, Jorge Remes Lenicov reiteró a la mañana durante un desayuno con empresarios brasileños la intención de profundizar el Mercosur sin descartar «la integración macroeconómica».
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La posición del gobierno de avanzar en la relación con Brasil no es gratuita. Si bien no se habían hecho públicos, hubo algunos resquemores dentro del gobierno de Fernando Henri-que Cardoso por los avances comerciales que la Argentina mantiene públicamente con los Estados Unidos, que a través de algunas decisiones puntuales colocan a la Argentina en un lugar de socio especial de ese país.
El último capítulo de esta situación fue la confirmación que la Argentina será uno de los pocos países en desarrollo que quedarán fuera de las sanciones de salvaguardia que el gobierno de George W. Bush aplicó contra las importaciones de acero a Estados Unidos. Brasil, uno de los países afectados por el cierre del mercado norteamericano, sería uno de los estados que se quejarán ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por la sanción a sus exportaciones de acero. Lógicamente dentro de Itamaraty (la Cancillería brasileña) hay resquemores ante la Argentina por haber quedado fuera de las sanciones, con lo cual Brasil será el único miembro del Mercosur que se quejará públicamente ante Estados Unidos.
Ante esta situación, y sabiendo que habrá otros perdones para productos argentinos exportados a Estados Unidos que hoy tienen problemas de protección y subsidios en este país, el gobierno de Eduardo Duhalde concretó ayer actos públicos para acelerar también el proceso de integración dentro del Mercosur.
• Ordenes
El acto más importante se dio en la Casa de Gobierno, donde Duhalde llamó a los ministros de Relaciones Exteriores, Carlos Ruckauf, y de Producción, Ignacio de Mendiguren; al viceministro de Economía, Jorge Todesca, y al secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, para ordenarles que «activen los mecanismos que potencien las relaciones bilaterales de comercio» con Brasil, y que busquen «cómo hacer para que haya más intercambio y eliminación de barreras arancelarias». Les pidió también «mejorar los convenios recíprocos entre ambos países» y «reactivar todas las negociaciones suspendidas» desde que la Argentina entró en crisis. Paralelamente, Remes Lenicov citó a algo más de 100 empresarios de compañías de capitales brasileños para difundir la misma intención política que Duhalde, y adelantó que su idea particular es la de volver a negociar la firma de un acuerdo que apunte a «coordinar variables macroeconómicas».
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