México (Reuters) - México pagará por anticipado más de la mitad de su deuda externa con el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial aprovechando su alto nivel de reservas, mientras la cerrada carrera para los comicios presidenciales de julio ha comenzado a afectar a los mercados.
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México pagará u$s 7.000 millones a las instituciones y para financiar la operación emitirá bonos locales de tasa flotante, dijo ayer en rueda de prensa el subsecretario de Hacienda, Alonso García Tamés.
El desembolso anticipado reducirá la deuda externa del gobierno federal a u$s 50.000 millones y recortará el pasivo actual de u$s 13.376 millones con los dos organismos multilaterales.
«De esta manera continuamos disminuyendo la vulnerabilidad de las finanzas públicas ante las condiciones adversas de los mercados internacionales», dijo García Tamés.
«La amortización anticipada va a permitir al gobierno generar ahorros a valor presente», agregó el funcionario. «Van a ser de aproximadamente 600 millones de pesos (u$s 52,4 millones) que se van a reflejar a través de menores pagos por costos financieros en los años por venir».
Compensación
El funcionario dijo que México aprovechará el alto nivel de reservas internacionales, actualmente en niveles récord de u$s 76.000 millones, para financiar la operación.
El subsecretario adelantó que en el balance total de deuda, esta reducción de obligaciones externas va a ser compensada con el aumento en deuda interna por la colocación de los bonos locales a tasa flotante esperada para julio.
El anuncio fue bien recibido por analistas. «Esta operación es un reflejo del manejo de la disciplina fiscal, el manejo de los recursos excedentes y el control de gastos pese a ser un año político, lo cual es una variable de mayor solidez de la economía», dijo Rafael Camarena, economista del Grupo Financiero Santander Serfin.
Transición ordenada
El presidente Vicente Fox dijo en un mensaje a la nación que esta operación, junto con otras que ha desarrollado su gobierno, permitirá una ordenada transición cuando termine su mandato en diciembre, tras las elecciones del 2 de julio.
«Hemos hecho todo lo que corresponde para blindar a nuestra economía de cualquier riesgo», dijo Fox, cuyo gobierno ha seguido una estricta disciplina fiscal y monetaria. «Esto nos permite garantizar que el proceso electoral y el traslado de poder se harán en las condiciones más favorables para el país», agregó.
Al igual que muchos mercados emergentes, los mexicanos se han visto castigados en las últimas semanas por las expectativas de alzas en las tasas de interés de Estados Unidos, a lo que se ha sumado la incertidumbre electoral.
Esto hizo que muchos inversores movieran su dinero a mercados que hoy se ven más seguros y atractivos.
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