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En este momento, lo que la Argentina necesita es asegurar de cara al futuro la sostenibilidad de las cuentas fiscales. Y en ese sentido, la ley es una pequeña mejora, pero falta mucho trabajo
Esta ley no sirve. Es para la «gilada». Es para el FMI. Lo que se necesita es una ley que imponga el federalismo fiscal y transferirle a las provincias la responsabilidad parcial o total de la recaudación de impuestos para que de esa manera controlen su gasto. El FMI sabe que esto es necesario. Pero temen que en la transición el Tesoro pierda recursos, y por lo tanto que cuente con menos fondos para pagar la deuda. Es por eso que el FMI no quiere la reforma. Esta ley es como el viaje a China. Es para hacer creer que se está trabajando y se están tomando decisiones importantes cuando en realidad son excusas para seguir igual. Con la gira por China, se quiso ocultar el ALCA, que obligaría al país a un acuerdo serio de libre comercio. En cambio, el gobierno quiere preservar el esquema arancelario actual o, inclusive, aumentarlo. Buscan distraer la visión de las cuestiones importantes.
La ley es útil como
Igualmente, una reforma tributaria es inevitable, pero no hay que transferir a las provincias la recaudación de tributos. El criterio de caja única tiene sus ventajas, y la experiencia con los traspasos de la salud y la educación ha sido un fracaso.