. La tasa de crecimiento es «sumamente alta» y « absolutamente diferente» a la registrada entre 1996 y 1998, que fue el último período de incremento sostenido del empleo, crecimiento que el gobierno confía poder sostener a partir de la recuperación que exhiben los indicadores de la actividad industrial y el Producto Bruto Interno (PBI).
. Esa perspectiva se sostiene, además, en el resultado de la EIL que revela que se mantienen altas las expectativas de los empresarios en materia de incorporación de trabajadores, al mostrar que hay más empleadores que piensan incorporar personal que aquellos que analizan reducir sus dotaciones.
. Lo más destacable fue el crecimiento del nivel de empleo en la industria, que se ubicó en 11%, y que en el Gran Buenos Aires fue la actividad de la construcción que experimentó un incremento de 18,5%.
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