Estados Unidos y otras grandes economías pueden recurrir a las reservas estratégicas de petróleo si se necesita, para evitar que los altos precios del crudo descarrilen la recuperación global, dijo el jueves el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En un discurso pronunciado ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Geithner restó importancia a señalamientos que indican que los riesgos políticos en Oriente Medio son una gran amenaza y sostuvo que había mucha capacidad disponible de producción de crudo además de las reservas.
"Si es necesario, esas reservas pueden ser movilizadas para ayudar a mitigar los efectos de una interrupción severa y sostenida", dijo el funcionario.
Geithner afirmó que el gobierno del presidente Barack Obama estaba observando de cerca el desarrollo de los hechos en Oriente Medio y que reconocía que el incremento de los precios de las materias primas, tanto de alimentos como de petróleo, estaban causando dificultades en muchos lugares del mundo.
Sin embargo dijo que los estadounidenses sentían un menor impacto.
"En Estados Unidos, las alzas en los precios de la gasolina han dejado a los consumidores con menos dinero para gastar, pero la inflación subyacente en la mayoría de los precios y servicios es modesta", dijo Geithner.
También dijo que los líderes europeos necesitan dejar absolutamente claro a los mercados que van a tomar las acciones que sean necesarias para ayudar a los países más afectados por la crisis de la deuda.
Geithner no nombró a ningún país pero Gracias e Irlanda están entre aquellas naciones que luchan por tener sus asuntos fiscales en orden y lidiar con las condiciones de la crisis.
El funcionario reiteró además un llamado para un acuerdo global para "normas más fuertes para políticas de tipos de cambio" para asegurar que algunos países no mantengan artificialmente bajas sus monedas para beneficiar sus propias economías a expensas de otras naciones.
"Hay un amplio consenso de que las grandes economías, no sólo Europa, Japón y Estados Unidos, sino que también los grandes países emergentes, necesitan permitir que sus tipos de cambio se ajusten en respuesta a las fuerzas del mercado", aseguró.
También dijo que el yuan chino "permanece sustancialmente subvaluado" y dijo que ha habido un progreso limitado en conseguir que Pekín deje que su moneda suba de valor más rápidamente.
Dejá tu comentario