28 de marzo 2002 - 00:00

Para inversores: qué conviene hacer con los bonos de canje

Los pequeños inversores que entraron en el canje de la deuda en noviembre pasado tienen menos de diez días para frenar la pesificación compulsiva que dispuso el gobierno. El plazo vence el 8 de abril y las sociedades de Bolsa ya están elaborando una lluvia de presentaciones judiciales que efectuarán la semana que viene, a nombre de sus clientes.

A través del decreto 471, el 13 de marzo el gobierno decidió pesificar a $ 1,40 por dólar el préstamo garantizado que le dio el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, a quienes decidieron ingresar con sus títulos al canje de deuda.

Como hay 15 días hábiles para presentar recursos de amparo desde la salida de la publicación del decreto en el Boletín Oficial, la fecha límite para reclamarle al Estado vence el 8 de abril.

Por el proceso de pesificación compulsiva, si un individuo poseía u$s 10.000 de este préstamo del gobierno, pasó a tener $ 14.000, lo que implicó una fuerte pérdida patrimonial. La promesa del gobierno es que el dinero adeudado será ajustado por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) para que el inversor no pierda poder adquisitivo. Supuestamente, a fin de abril debe comenzar a pagarse la primera cuota.

En total, hubo u$s 52.000 millones en bonos que fueron canjeados por préstamos garantizados. Los principales tenedores de estos títulos fueron las AFJP (con u$s 18.000 millones), bancos (u$s 15.000 millones) y aseguradoras (u$s 3.000 millones).

Pero también ingresaron gran cantidad de individuos, que tenían bonos en su poder y también decidieron participar de la operación. Se calcula que, en total, presentaron unos u$s 3.000 millones de bonos que fueron canjeados por el préstamo garantizado. La lista incluye inversores pequeños que tenían incluso menos de u$s 5.000 y otros que tenían tenencias más importantes, superiores al millón de dólares.

Todos los inversores individuales que suscribieron el préstamo garantizado tienen tres alternativas para optar en los próximos días. Son las siguientes:

NO HACER NADA Y QUEDARSE CON EL PRESTAMO GARANTIZADO EN PESOS

En este caso, a partir de fines de abril el gobierno debería comenzar a pagar los intereses, pero pesificados. De esta forma, si un inversor debía recibir 100 dólares de intereses por mes según el esquema original, terminará cobrando sólo 140 pesos. Claro que el gobierno todavía no dio certeza alguna de que comenzará a pagar los vencimientos, los cuales conforman también la deuda pública.

El mayor peligro para el inversor es la fenomenal licuación de su tenencia que sufrirá si se queda con el préstamo garantizado en pesos.
Como el capital se devuelve a largo plazo, difícilmente los pesos que terminará cobrando tendrán el mismo valor que hoy. La aplicación del ajuste por inflación a la deuda difícilmente termine siendo reconocida por el gobierno, ya que implicaría un enorme costo para el Estado.

SOLICITAR UN RECURSO DE AMPARO PARA QUE EL PRESTAMO GARANTIZADO SE MANTENGA EN DOLARES

El martes hubo una reunión de todas las sociedades de Bolsa. Las compañías se pusieron de acuerdo para que los recursos de amparo que presenten sus clientes sean canalizados a través del Banco de Valores, la entidad con la cual operan. No será un trámite sencillo. El público deberá adelantar 3% del valor nominal de su tenencia por tasa de Justicia y el costo de los abogados. Se calcula que deberá pagar 10% del capital que tiene en el préstamo garantizado para presentar el amparo.

Una vez que tenga todos los pedidos, el Banco de Valores presentará todas las demandas juntas para solicitar los amparos, con el asesoramiento del estudio Marval, O'Farrell.

Distinta es la posición de los bancos que también tienen clientes que ingresaron al préstamo garantizado. Sin embargo, la posición de las entidades bancarias es mucho menos abierta,
ya que no estarían dispuestas a presentar amparos por orden de sus clientes, lo que complicaría a todo al público que quiere evitar la pesificación a $ 1,40.

RECUPERAR LOS BONOS ORIGINALES DEBIDO AL INCUMPLIMIENTO DEL GOBIERNO

Las cláusulas del préstamo garantizado permite a los inversores recuperar los títulos originales si no se cumple con los términos originales. Esto significa que el inversor puede denunciar el contrato y solicitarle al gobierno que devuelva los títulos entregados en noviembre. «Esta alternativa es la más conveniente para los inversores, porque permite recuperar bonos en dólares y, si lo prefieren, venderlos en el mercado», señaló el agente bursátil Jorge Cohen.

En este sentido,
es preferible quedarse con títulos en dólares aunque el gobierno esté en default, ya que estos papeles conservan mercado secundario y pueden ser vendidos. El préstamo garantizado, en cambio, no sólo está en pesos sino que es totalmente ilíquido, ya que no cotiza.

Esta opción es menos conveniente para los bonos de legislación nacional, como los BONTES y las distintas series de BOCON
. El decreto 471 que pesificó el préstamo garantizado hizo lo propio con los bonos de legislación argentina. Por lo tanto, si se recuperan estos títulos luego habrá que venderlos en moneda local.

Los títulos que se conservan en dólares son los que están bajo legislación extranjera, como los Global, Brady y eurobonos.

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