La Legislatura porteña sancionó anoche la norma que incorpora como integrantes de la planta transitoria del Gobierno porteño a cerca de 3.000 personas que en la actualidad perciben el denominado Plan Jefas y Jefes de Hogar. Además, el pase significa que de $ 150 mensuales pasarán a cobrar aproximadamente $ 800.
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El proyecto contó con el auspicio de diferentes bloques. La iniciativa la redactó el ultraizquierdista Rubén Devoto, de la bancada «Desde abajo», mientras que aportó modificaciones el kirchnerismo con la letra del jefe del bloque, Diego Kravetz, pero su aprobación en comisión fue impulsada por el titular de Legislación del Trabajo, Jorge Enríquez (macrista-Unidad Republicana).
Sin embargo, en el recinto hubo oposiciones, dentro del macrismo, como la del legislador Martín Borrelli, quien consideró que «con la incorporación de los Jefes de Hogar se consolidó una práctica perversa de clientelismo político por el cual unos pocos acceden a las prebendas del Estado y los más siguen a la intemperie porque no tienen palanca política».
Enríquez, por su parte, consideró una «injusticia» que se paguen a esas personas $ 150 mensuales y habló de la necesidad de que «a igual tarea, igual retribución», aunque aclaró que sigue creyendo que «el manejo de los planes sociales no es transparente y que deriva en el cautiverio de los más necesitados». Anoche también la Legislatura aprobó la designación del radical Agustín Zbar como procurador porteño, lo que resultó con 47 votos a favor, mientras que el kirchnerismo decidió finalmente apoyar el nombramiento.
Por su parte, Devoto manifestó su alegría porque consideró que esos empleados eran «el último eslabón de la enorme cadena del trabajo en negro».