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30 de marzo 2022 - 20:18

Pobreza: pese a la mejora, preocupa el impacto de la inflación para este año

Destacan que el dato del segundo semestre de 2021 puede convertirse en un "piso", a raíz de un menor crecimiento económico y de la pérdida de poder adquisitivo.

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Preocupa el impacto de la inflación en el nivel de pobreza durante este semestre.

NA

La pobreza y la indigencia se redujeron durante el segundo semestre de 2021, para ubicarse en el menor nivel desde la llegada de la pandemia. De todas formas, producto de las elevadas tasas de inflación y un menor crecimiento de la actividad económica, entre otros factores, los analistas advierten que esta mejora podría revertirse durante la primera mitad de este año.

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Según informó el INDEC, el porcentaje de hogares por debajo de la línea de pobreza, alcanzó el 27,9% el semestre pasado (lo que representa una reducción de 3,3 puntos porcentuales frente al período previo), mientras que alcanzó al 37,3% de las personas (también con una caída de 3,3 p.p.). Dentro de este conjunto, se distingue que el 8,2% de las personas están por debajo de la línea de indigencia (dato que arrojó una disminución de 2,5 p.p. respecto al semestre previo).

De acuerdo a lo indicado por el organismo, “esto implica que, para el universo de los 31 aglomerados urbanos de la EPH (Encuesta Permanente de Hogares), por debajo de la línea de pobreza se encuentran 10.806.414 personas. Y, dentro de ese conjunto, 2.384.106 de personas son indigentes”.

En tanto, si se trasladan los números al total de la población (estimada en 45,8 millones para 2021), fueron aproximadamente 17,1 millones los individuos pobres en Argentina durante los últimos seis meses del año pasado.

“A pesar de la mejora reflejada en la última parte del año pasado, los indicadores sociales aún no recuperaron los niveles previos a la pandemia (que reflejaban los efectos de dos años consecutivos de caída de la actividad). La pobreza todavía se mantiene 1,8 p.p. por encima de los niveles del segundo semestre de 2019 (el equivalente a 865 mil personas)”, analizaron desde la consultora LCG.

pobreza en argentina

Preocupación a futuro

Más allá del dato del segundo semestre del año pasado, la evolución de la inflación actual y un menor crecimiento en el nivel de actividad, podrían impactar en los niveles de pobreza del actual semestre.

“La primavera electoral que nos brindó el segundo semestre del año pasado dejó sus frutos con la recuperación del empleo, caída de la desocupación, relativas mejoras salariales, mayor cobertura y aumento en las asignaciones sociales, y, por lo tanto, una consecuente caída de la tasa de indigencia y de la pobreza urbana. Estos resultados encuentran explicación en una burbuja de reactivación económica post-Covid, junto a una fuerte inversión pública, manteniendo controlados precios de tarifas, todo lo cual dejó como efecto un incremento del consumo”, explicó Agustín Salvia, titular del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina (UCA).

“Sin embargo, no hay mucho que festejar. En parte, porque estos resultados son pobres en sí mismos. Cuando miramos en perspectiva histórica, el deterioro en el nivel de vida de amplios sectores, más allá de las desigualdades sociales crecientes, surge que los niveles de pobreza se asemejan a los de finales de 2019, cuando la situación ya era muy crítica e, incluso, eran menores la informalidad laboral, el nivel de empleo público, la cobertura de los programas sociales, y, no menos importante, existían expectativas de un cambio de rumbo”, señaló.

En ese contexto, la realidad económica actual, con una elevada inflación, puede repercutir en los niveles de pobreza durante el actual semestre. “En efecto, también porque habrá un crecimiento menor, con efectos también decrecientes en el empleo y los ajustes salariales irán por detrás. No es un año electoral y deberán aprovecharlo para equilibrar, aunque sea parcialmente, las cuentas públicas siguiendo acuerdo con el FMI”, explicó Salvia a Ámbito.

“Durante el primer semestre de este año podría darse un quiebre de la tendencia, sobre todo porque la perspectiva es que la inflación, que le pega más a quien menos tiene, sea cerca del 30% en la primera mitad del año. Además, incluso la canasta básica total está subiendo a una velocidad mucho mayor que la inflación. Y eso creo que se va a mantener en lo que resta de este semestre en mayor o menor medida”, señaló a este diario Aldo Abram, director de Libertad y Progreso, quien agregó: “También es cierto que la economía se está desacelerando: entonces, hay un factor que hace que aumente la pobreza, que es la aceleración inflacionaria; y por el otro lado hay un factor que va a colaborar menos a que no se produzca esa suba de la pobreza, que es la desaceleración del nivel de actividad”.

Pobreza Cartoneros Recicladores Buenos Aires.jpg

Qué esperan las consultoras

“Más allá de este dato puntual, no somos optimistas respecto a una consolidación en la moderación de los índices de pobreza durante 2022. La aceleración de la inflación en los primeros meses del año impactará de lleno sobre los ingresos de los hogares”, señalaron desde la consultora LCG.

Desde la firma hicieron hincapié en que los ingresos de buena parte de los trabajadores “no se están actualizando a la misma velocidad que los precios” y que un escaso crecimiento en la actividad generará “poca tracción sobre el mercado de trabajo”. “En este sentido, el grueso de los trabajadores (el 33% es informal) estará lejos de compensar la caída de los últimos cuatro años. Así, la erradicación estructural de la pobreza a través del mercado de trabajo no será viable en el corto plazo”, remarcó la consultora, que señaló: “Por estos motivos, entendemos que los niveles actuales de pobreza e indigencia deberían ser interpretados como un nuevo piso. Esperamos un incremento de los índices de pobreza e indigencia para el año que corre; el nivel final dependerá básicamente de la dinámica inflacionaria”.

Por su parte, desde ACM destacaron que, si bien tanto la pobreza como la indigencia mejoraron en el segundo semestre del 2021, “esto es propio de la dinámica de recuperación observada durante el año”. “En lo que respecta a 2022, la dinámica inflacionaria parece presentar un riesgo para las tasas de pobreza e indigencia para el primer semestre de este año. En gran medida, el resultado que observemos va a terminar dependiendo de la capacidad de ajuste de los ingresos a este nuevo contexto”, concluyeron.

En tanto, desde CEPA, analizaron que el “indicador podría mostrar una tendencia creciente en el primer trimestre del año y decreciente en el segundo”. “Para aspirar a ello, en primer lugar, se debe lograr que los precios se estabilicen en los valores actuales, y que las paritarias (que se están cerrando a partir de abril) ayuden a compensar la pérdida de poder adquisitivo del primer trimestre”, subrayaron.

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