2 de septiembre 2002 - 00:00

Poco serio

Desde que el «Financial Times» lanzó, en dos oportunidades, denuncias sobre pedidos de coimas de legisladores a banqueros para no sancionar los proyectos que suspenden el CER, las ejecuciones hipotecarias y que les imponen garantías de las casas matrices en el exterior para tomar depósitos en el país, los senadores no quieren asistir a ninguna reunión donde haya algún presidente de banco sentado a la mesa de discusión. Esa suerte de boicot les trae un problema: deben elegir, al menos, a uno para que asista a las discusiones que se mantienen por estos días en el gobierno sobre la aplicación a futuro del CER y otros temas que comprometen al sector financiero.

Por eso la semana pasada el bloque justicialista del Senado tuvo que convencer a Jorge Capitanich para que lo representara en la reunión con Roberto Lavagna y los titulares de los principales bancos para discutir sobre el futuro del CER y la forma en que será aplicado una vez que finalice la suspensión por 60 días votada en el Congreso.

Y fue allí donde se vio una de las discusiones más jugosas de la semana pasada: «Por principios, yo no voy a admitir costos fiscales», lanzó Capita-nich en referencia a cualquier posibilidad de compensar a los bancos por la demora o quitas en la aplicación del CER para actualizar las deudas.

Desde el otro lado de la mesa, le contestó el radical Noel Breard: «Menos mal, es una lástima que usted no haya estado cuando se firmó el Decreto 214, que nos hizo un agujero fiscal de $ 9.000 millones en un solo acto. Usted nos lo habría evitado», le contestó.

Lo cierto es que todos los presentes sabían que la prime-ra firma que aparece en el Decreto 214 de pesificación de deudas era la de Capitanich, que en ese momento ocupaba la Jefatura de Gabinete.

Dejá tu comentario

Te puede interesar