El precio del ganado en pie aumentó 14,5% ayer en el Mercado de Liniers durante una jornada de operaciones que concentró como nunca el interés mediático. Las subas, sin embargo, no serían trasladadas a las góndolas ya que respondería a una coyuntura irregular, generada por el paro del campo llevado a cabo por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). Esto, además de las acciones del gobierno que provocaron subas en la oferta de ayer.
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Productores, dirigentes, trabajadores de la carne y todos los habituales habitantes del mercado acudieron masivamente al predio ubicado en Mataderos. Desde las 7 de la mañana comenzó a vislumbrarse una operatoria firme. «Falta carne en las cámaras, y los frigoríficos salieron a comprar desenfrenadamente», decían los asistentes en las pasarelas que estaban a pleno. Algunos consignatarios se animaban a esbozar críticas al gobierno, mientras los remates se iniciaban con precios en alza. Se llegaron a pagar novillos de $ 2,75 el kilo vivo y novillitos de 2,89 el kilo vivo y vacas de $ 2,90, muy lejos de los valores soñados por el gobierno aunque muy cercanos a lo que la realidad del mercado mostraba hace seis meses. El índice de novillo, que pondera los valores del día en esa categoría, quedó en 2,459, un nivel que no alcanzaba desde el 19 de abril pasado.
La oferta estuvo compuesta por los 10.459 animales que habían quedado de remanente del viernes cuando los frigoríficos que habitualmente compran realizaron un «lock out» impulsado por el gobierno que sorprendió a los productores que habían enviado su hacienda para abastecer el mercado y realizar el paro desde el sábado, sin enviar ganado para la venta de lunes y martes. Pero la actitud de los frigoríficos cambió los planes. Muchos productores trataron de recomprar su hacienda, aun con pérdidas, pero no pudieron ya que técnicamente es imposible devolver los animales al campo. Las disposicionesvigentes indican que animales que llegan a Liniers deben pasar directamente a la faena.
Pérdida de peso
Lo cierto es que las vacas que estuvieron 72 horas en el mercado, bajo normas sanitarias que respetaron el bienestar animal, no pudieron impedir el olor fuerte que invadió el barriode Mataderos, en cercaníasdel mercado. Cada animal perdió entre 10/15 kilos, que calculado en dinero, según la categoría, podría promediar una baja de $ 36 por animal que mantuvo el fin de semana sin sumarle el costo de alimentación.
Al remanente se sumaron 174 animales provenientes de tres remitentes, de campos ubicados en General Pringles, Guaminí y Alem. Los dueños de esos animales, se comentaba en el mercado, admitían presiones del gobierno que derivaron en el envío de la hacienda.
Para hoy se espera el fuerte impacto del paro: hasta anoche no se habían registrado ingresos ni se esperaban sorpresas, según admitían desde el atracadero de Liniers, por donde ingresan los camiones al predio.
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