Las exportaciones de biodiésel podrían caer más del 50% este año si continúan los aranceles a las exportaciones argentinas de parte de la Unión Europea. La decisión tomada el lunes por el bloque europeo pone en jaque a la producción nacional, advierten desde la Cámara de Biocombustibles.
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Según cálculos del propio presidente de CARBIO, Luis Zubizarreta, esta medida representaría una reducción de aproximadamente u$s 779 millones en los ingresos por ventas al exterior.
Europa sumó un impuesto a la compra de biodiésel nacional de manera preventiva por una investigación donde busca dilucidar si Argentina realiza dumping en sus precios de este segmento de los combustibles y si el Estado subsidia de manera directa o indirecta a la oferta. Los resultados de esta pesquisa estarán recién a fin de año, cuando se quitarán o reafirmarán los aranceles.
El Viejo Continente es el principal destino del producto, a donde se dirige casi el 90% de las exportaciones. Es por ello que, si persisten los aranceles, impactarían de plano en la balanza comercial en un momento en que los dólares escasean y el Gobierno busca asegurar las reservas del Banco Central con mayores liquidaciones de divisas.
Zubizarreta dijo a ámbito.com que esta medida "va a impactar fuertemente en la actividad local, pero ninguna tiene asidero. Hemos colaborado durante la investigación. Ahora pusieron arancel provisorio de 100 euros por tonelada (10% aproximadamente) y para la industria argentina es un golpe fuertísimo". Además, recalcó que el proteccionismo se debe a que "tenemos industria más eficiente y competitiva".
Desde la cámara empresaria confían en que el resultado final de la investigación sea favorable para el país y esta tasa adicional sea levantada. Sin embargo, por el simple inicio de la investigación han mermado a menos de la mitad las exportaciones en el primer trimestre de 2013 a sólo 225.750 toneladas, cifra inferior a la del mismo período de 2010.
"Nosotros estamos convencidos de que tenemos la razón, de que no existe dumping ni subsidios para nuestra industria. Confiamos en que los números van a hablar por sí solos. Esta primera decisión de la UE nos sorprende porque es un golpe donde las empresas han invertido muchísimo", dijo el titular de CARBIO.
Del total producido en el país, aproximadamente un 30% se destina a consumo interno. El resto se comercializa con el exterior, donde un 90% va a Europa. "Es por lejos nuestro principal mercado, y la Comisión Europea va a obligar a sus consumidores a pagar precios más caros porque tienen una industria más ineficiente que la nuestra", criticó Zubizarreta.
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