Una lectura clave sobre el crecimiento económico de Estados Unidos a futuro registró en abril su primer alza desde junio del 2008, según un reporte difundido, sugiriendo un reactivación en la segunda mitad del 2009.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El índice para Estados Unidos de los indicadores económicos anticipados, que apunta a adelantar las tendencias de la economía con hasta seis meses de anticipación, subió un 1 por ciento en abril tras caer un revisado 0,2 por ciento en marzo, dijo el grupo privado de investigaciones económicas The Conference Board, con sede en Nueva York.
"Los indicadores adelantados sugieren que aunque la recesión continuará en el corto plazo, los declives serán menos intensos", dijo Ken Goldstein, economista de Conference Board.
"Si los indicadores continúan en el camino actual, ese punto puede ser alcanzado en la segunda mitad del año", dijo Goldstein.
Wall Street esperaba un alza del 0,8 por ciento desde una caída original del 0,3 por ciento en marzo.
Conference Board dijo que siete de 10 de los medidores de la actividad económica que componen el indicador adelantado subieron en abril. Esta fue la primera vez en un año y medio que las medidas que reflejan avances superan a las que muestran debilidad.
La contribución positiva más grande llegó desde los precios de las acciones, pero el menor suministro real de dinero arrastró al indicador.
El índice coincidente cayó un 0,2 por ciento en abril desde una baja de 0,6 por ciento en marzo, mientras que el indicador rezagado descendió un 0,5 por ciento, igualando la caída del mes anterior, dijo Conference Board.
El indicador es otro informe con señales mixtas sobre la economía estadounidense.
El resultado del índice concuerda con los informes que muestran que la peor parte de la recesión podría haber concluido, incluyendo una tímida alza en la confianza del consumidor, una estabilización en los precios al consumidor y una moderación en el ritmo de caída de la producción industrial.
Pero otros datos muestran un aumento del desempleo, lo que ha mantenido los consumidores escasos de efectivo y limitado sus compras de artículos de primera necesidad, asestando un golpe a las ventas minoristas.
Dejá tu comentario