Por segundo año consecutivo, los precios al consumidor cerraron en baja: la deflación fue de 0,1% en diciembre y durante 2000 llegó a 0,7% y acompaña así el estado de estancamiento de la demanda de consumo y de la economía en general que desde julio de 1998 viene atravesando un proceso de recesión y estancamiento.
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En 1999, los precios minoristas cayeron 1,8%, la mayor caída en 68 años y aunque más leve, el retroceso en los precios de 2000 sería el segundo nivel más bajo en igual período. La baja, incluso, podría haber superado 1% si no se hubiese aplicado el paquete impositivo a principios de enero que elevó los precios de bebidas, transportes, cigarrillos, combustibles, telefonía y medicina prepaga, con lo cual dejó en enero una inflación mensual de 0,8%, la más alta del año. Ya a principio de año, algunos economistas advertían a este diario que el freno sobre el consumo que produciría el impuestazo superaría el efecto alcista sobre los precios (ya que las empresas afectadas inmediatamente trasladaron el impuesto al valor final) y llevaría a que 2000 también sea deflacionario. En ese momento, los pronósticos señalaban una caída de precios de 0,2%, pero, según confirmó ayer el Ministerio de Economía, la baja fue sustancialmente mayor.
Las caídas más fuertes del año se registraron en artículos de indumentaria, que cayeron 4,6%; en servicios de esparcimiento, que retrocedieron 3,1%; equipamiento y mantenimiento del hogar, -2,2%; alimentos y bebidas, -1,5%; educación, -1%, y Vivienda, -0,1%. Amortiguaron esta baja los rubros transportes y telecomunicaciones, atención médica y gastos para la salud y bienes y servicios varios, que en los tres casos apuntaron un alza de 1,6 por ciento.
Exceptuando enero, julio y octubre, el resto de los meses del año fueron deflacionarios entre 0,1% y 0,5%. El ajuste hacia abajo de los precios fue la salida inmediata que encontró gran parte del sector empresarial para compensar la desaceleración del consumo que en algunos sectores llegó a caer por encima de 30 por ciento.
Bajan alimentos
Según los datos del INDEC, el costo de vida de diciembre cayó 0,1% contra noviembre, impulsado por la fuerte baja de 1% en los productos de alimentación y bebidas. Le siguieron en el ranking de descensos las áreas de indumentaria, con una baja de 0,3%; equipamiento del hogar, con una baja de 0,2%; vivienda y bienes y servicios varios, con una caída de 0,1% cada uno. Las únicas tres subas de precios del mes se dieron en los rubros esparcimiento, con un alza de 1,6%, transporte y comunicaciones, con un crecimiento de 0,6% y educación, que aumentó 0,1%. La importante suba de esparcimiento fue impulsada por el factor turismo, que trepó 6,4% por el inicio de las vacaciones de verano y por un incremento de 0,9% en los juguetes y artículos de deporte por Navidad.
Dentro de la canasta alimentaria, sólo se registró aumento de precios en la variación mensual en dos de los quince componentes que integran ese sector. El valor del azúcar tuvo un incremento de 0,8%, mientras que los productos de panificación, cereales y pasta aumentaron 0,1%. El subrubro alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar promedió en diciembre una suba de 0,5%. Entre los productos alimenticios que más bajaron, se encuentran: verduras (7,6%), frutas (1,8%), aceites (1,8%), productos lácteos y huevos (0,6%) y bebidas alcohólicas y no alcohólicas con una caída de 2,4% y 1,6%, respectivamente.
Las cifras fueron calculadas con la nueva metodología que utiliza desde el mes pasado el INDEC, que toma como base los precios de 1999 y donde tienen más incidencia los rubros de servicios en lugar de alimentación e indumentaria. Para todo 2000, tanto los bienes como los servicios cayeron 0,7%, mien-tras que en diciembre (respecto de noviembre), la caída de 0,1% estuvo explicada por la baja de 0,7% en bienes y un alza de 0,6% en servicios.