Aunque el crédito al sector privado está creciendo 30%, aún está en niveles reducidos. Apenas alcanza 9% del PBI, uno de valores más bajos en el mundo. Los bancos se vuelcan por el corto plazo, tanto a la hora de prestarles a individuos como a empresas. Otra cosa no pueden hacer ya que los depósitos se hacen también a corto plazo. La inversión también es baja. Por ello el gobierno está avanzando con un plan para premiar a los bancos que otorguen más préstamos a empresas que apliquen dicho capital a la inversión. Les permitirá que retrasen en sus balances las pérdidas ocasionadas por los amparos, que todavía suman cerca de $ 5.800 millones. El problema real es que las empresas todavía se muestran reticentes a endeudarse a plazos largos y sólo requieren fondos para el giro comercial.
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El monto en juego es multimillonario: los bancos perdieron $ 9.000 millones por devolver depósitos a dólar libre en vez de hacerlo a $ 1,40 más el CER. Pero todavía no reflejan totalmente dicho impacto en el balance. En realidad, Informate más
Una de las causas que impidió el año pasado que el sistema financiero mostrara resultados positivos fue justamente la anotación de los amparos. Este año, por el contrario, será el primero desde la devaluación y la pesificación que mostrará ganancias. Tanto en el BCRA como en Economía se quejan de que la reaparición del crédito no es todo lo alentadora que muestran los números.
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