El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El dólar cotizó ayer a 687,60 pesos chilenos, lo que representa un aumento de 1,2% sobre la cotización del viernes y se prevé que puede seguir en alza.
El hecho de que el Banco Central argentino declarara feriado bancario trajo inseguridad al mercado chileno, que se prepara para días volátiles.
Varias empresas chilenas con inversiones en la Argentina debieron reconocer ante la Superintendencia de Valores y Seguros que sufrirán pérdidas debido al impacto de la crisis argentina.
La eléctrica AES Gener, subsidiaria de la estadounidense AES y con base de operaciones en Chile, informó que sus estados financieros de 2001 serán impactados negativamente por la devaluación del peso argentino.
La eléctrica, con filiales en el norte y centro de la Argentina, reconoció que sus resultados del ejercicio 2001 tendrán un efecto negativo de al menos 31 millones de dólares, producto de las recientes medidas.
Chile ha invertido más de 3.600 millones de dólares en la Argentina, de los cuales más de 80 por ciento corresponde a los rubros energéticos, comercial e industrial, sectores duramente golpeados por la devaluación, ya que sus ingresos están denominados en la moneda local.
Los impactos financieros en AES Gener se suman a los ya comunicados por la productora de papeles y cartones CMPC, la eléctrica Edelnor y la mayor productora de tableros y aglomerados de América latina, Masisa.
La fábrica de envases Coresa, a su vez, informó que perderá 2,8 millones de dólares; la Viña San Pedro perderá 1,6 millón de dólares en su ejercicio de 2001 debido a su participación en la finca La Celia; la Compañía de Cervecerías Unidas, CCU, reducirá en 2,7 millones de dólares sus resultados 2001 debido a su participación en CCU Argentina y perderá otros 950 mil dólares por su participación en La Celia; y la Compañía Industrial El Volcán reconoció pérdidas por 630 mil dólares derivadas de la tenencia accionaria en la sociedad anónima argentina Placo.
Uruguay, a su vez, se está preparando para no perder competitividad frente a la Argentina, si el peso se sigue devaluando.
El abandono de la convertibilidad por parte de la Argentina, obligó a Uruguay a duplicar a 2,4 por ciento mensual el ritmo devaluatorio de su moneda para no verse inundado por productos argentinos.
Pero estas medidas podrían no ser las últimas. «La Argentina compite con nosotros en terceros mercados, y va a ser muy difícil (la situación) para Uruguay si no toma medidas», dijo el presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, Diego Balestra, a una radioemisora.
Uruguay tiene un sistema de devaluación constante controlada por banda de flotación. Con el nuevo ritmo devaluatorio, vigente desde hace un mes, el peso uruguayo se depreciaría cerca de 30 por ciento a fin de año.
Dejá tu comentario