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29 de octubre 2003 - 00:00

Quita de Nielsen llega a 92%. Más rechazos de acreedores

Ayer el equipo económico siguió coleccionando rechazos a la propuesta oficial para renegociar la deuda hoy en default. En Nueva York, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, recibió reclamos de acreedores y analistas de Wall Street, los mismos que le hicieron en Europa y Japón. Pero lo que más complicó las negociaciones fue la difusión de algunos detalles que tendrán los nuevos bonos a entregar en reemplazo de los que hoy están en default. Lavagna. En este contexto, ya anticipan que la oferta argentina tendrá sólo 15% de aceptación. La única esperanza del gobierno es, presionando a AFJP y bancos locales, llevar ese porcentaje a casi 50%. No alcanza para frenar juicios ni para que el país salga del default. Uruguay hace pocos meses presentó una propuesta razonable y obtuvo alrededor de 90% de aceptación. Claro que fue un proceso más serio, en el que se mostró voluntad de restablecer las relaciones con la comunidad financiera internacional.

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De todas maneras, lo que más rechazo generó ayer en Wall Street y en los tenedores de bonos en default en la plaza local fue la difusión de datos que tendrían los nuevos papeles que se entregarán a inversores. Puntualmente, las tasas de interés (ver cuadro) en los tres diferentes bonos fueron menores a las previstas, y también mayores los plazos. Esto, en definitiva, provoca que la quita real que sufrirán quienes hoy tengan bonos en default sea mucho mayor a la de 75% del valor nominal ya anunciada por el equipo económico. «Somos inflexibles en cuanto al superávit primario de 3% que la Argentina mantendrá», dijo ayer Nielsen a acreedores y analistas. Obviamente, su inflexibilidad, a la que sumó la decisión de mantener a salvo, sin quita, a los BODEN y créditos de organismos internacionales, acrecentó el clima negativo con el funcionario.

Por ejemplo, si la Argentina emite un bono a 42 años, sin quita de capital, pero con una tasa de interés de sólo 1,5% anual en ese extenso lapso, significa que la pérdida para el inversor es mayor a reconocer 75% hoy. Concretamente, el cálculo que hicieron ayer analistas sobre la base de la información presentada es que contra una tasa de mercado que hoy debería pagar la Argentina de 11% anual, reconocer sólo 1,5% durante 42 años es equivalente a perder casi 85%. Incluso es más si se considera que la comparación se debería hacer con 16% anual más razonable para la Argentina hoy, lo que lleva a la quita a 92 por ciento.



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