«El euro para Europa es lo que para nosotros era la convertibilidad», comparó Ratazzi, al considerar que ningún país del Viejo Continente se plantea abandonar la moneda única por más dificultades que le haya significado llegar a ella.
«Yo sé de entidades públicas donde los funcionarios ganaban cifras siderales, mayores que la de cualquier manager», reveló en declaraciones radiales.
Recordó, además, que el sector privado hizo un ajuste «bastante fuerte» y «por primera vez está reconocido por la sociedad. La culpa no es de los industriales, más de lo que hicimos no podemos hacer».
El presidente de la división automotriz de Fiat Argentina respondió, además, con ironía cuando se le consultó sobre la visita del presidente del Banco Central de Brasil, Arminio Fraga, quien comandó la devaluación en su país en 1999.