El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La reunión -que oficia como preludio de la Cumbre Iberoamericana, que este año organiza España y que tendrá lugar en Salamanca los días 14 y 15 de Octubre - congrega a un grupo de economistas latinoamericanos que se han destacado por su contribución intelectual a la mejora de las políticas económicas en América Latina. El objetivo es que aporten, desde su experiencia, recomendaciones para contribuir a consolidar una agenda de desarrollo que se caracterice por un crecimiento económico que genere ocupación, reduzca la pobreza y la desigualdad, fortalezca la democracia y permita afrontar en esta región los nuevos desafíos de la globalización.
Enrique Iglesias -quien ejerce como Secretario General Iberoamericano- será el encargado de recopilar las recomendaciones que surjan del encuentro, las cuales serán utilizadas como base para la Cumbre Iberoamericana.
Martín Redrado expone en el bloque denominado “isciplina Macroeconómica”sobre lo que parece constituir un nuevo paradigma macroeconómico en América Latina y acerca de cuáles son los desafíos, interrogantes y oportunidades que enfrenta la región en materia económica.
En particular, uno de los principales desafíos de América Latina consiste en consolidar las importantes mejoras alcanzadas recientemente en términos de calidad de las políticas macroeconómicas. En lo que podría definirse como un nuevo paradigma, la región se sostiene a partir de cinco sólidos pilares: solvencia fiscal, sustentabilidad externa con apertura de mercados, flexibilidad cambiaria, prudencia monetaria y políticas financieras sólidas y anticíclicas. En los últimos años, en un contexto internacional favorable, las cuentas externas y fiscales de las distintas economías de América Latina han mostrado una importante mejora. En un marco de estabilidad de precios, los países de la región han acumulado reservas internacionales, han efectuado pagos netos a los organismos multilaterales de crédito, han aumentado el ahorro interno y, aunque aún resta mucho por hacer, han progresado en el desarrollo de los mercados de capitales locales.
Este salto cualitativo, si bien incorpora las lecciones aprendidas en décadas anteriores, desliza algunos interrogantes que pasan, principalmente, por la capacidad que tiene la región para que esta nueva disciplina macroeconómica perdure en el tiempo. Al respecto, el Presidente del BCRA sostiene que es preciso impulsar el fortalecimiento de las instituciones para garantizar el crecimiento económico sostenido.
Con relación al campo monetario, en el caso particular de Argentina, tanto para preservar la estabilidad de precios como para bregar por la estabilidad del sistema financiero, a través del BCRA, se lleva a cabo una política prudencial de acumulación de reservas internacionales.
Esta estrategia, que también es utilizada por varios Bancos Centrales de la región, se orienta a evitar movimientos disruptivos en el mercado cambiario ante cualquier tipo de shock que pudiera afectar el normal flujo de pagos internacionales y, de este modo, reducir la vulnerabilidad externa. La expansión monetaria resultante de política prudencial de acumulación de reservas es esterilizada mediante la colocación de letras y notas, la concertación de pases con las entidades financieras y el cobro de redescuentos que habían sido otorgados durante la crisis de 2001. Esta política monetaria no resiente el resultado cuasifiscal positivo, debido a que los ingresos provenientes del elevado nivel de reservas y del cobro de asistencia por iliquidez más que compensan los egresos, principalmente vinculados a los pagos de interés por los títulos que emite el Banco Central.
Con respecto a las políticas regionales de desarrollo del sistema financiero, Martín Redrado también destaca el caso de Argentina. En particular, hace mención al cambio significativo que el BCRA introdujo a partir de la modificación del marco normativo relacionado tanto al financiamiento al sector público propiamente dicho (se impulsaron normas que limitan severamente las operaciones financieras con el sector público) como al estímulo del crédito al sector privado. Este cambio provocó una fuerte tendencia decreciente en la exposición relativa del sistema financiero al sector público consolidado, la cual representa en la actualidad 33% del activo del sistema financiero.
El Presidente del BCRA concluye que los principios macroeconómicos enunciados contribuyen con la generación de un ambiente económico estable pero también exigen el desarrollo de instituciones consistentes, fundadas en consensos internos con la totalidad de los actores sociales y económicos: “iseñar instituciones que perduren en el tiempo y que permitan llevar estos principios a la práctica se convierte entonces en el principal desafío para los hacedores de política económica de la región”
Entre otros académicos y hacedores de política económica que participan del evento se destacan: Mario Blejer (Banco de Inglaterra), Ricardo Hausmann (Universidad de Harvard), Andrés Velasco (Universidad de Harvard), Ernesto Stein (BID), Sebastián Edwards (Universidad de California), Ernesto Talvi (CERES), Agustín Carstens (FMI), Daniel Lederman (Banco Mundial) y Alejandro Foxley (Senador de la República de Chile). El seminario forma parte de una serie de reuniones que tienen por objetivo llegar a establecer un “ódigo de buena conducta”para la reforma económica, alternativo a la propuesta que integra el denominado “onsenso de Washington” Del mismo modo, en septiembre pasado se emitió un documento denominado “a Agenda de Barcelona del Desarrollo”como punto de partida para el debate de temas vinculados al desarrollo económico.
Dejá tu comentario