A 24 horas de llegar a Buenos Aires, el canciller alemán, Gerhard Schröder, opinó desde San Pablo que aparentemente «la economía brasileña parece estar a salvo de las crisis que afectan a otros países de América latina», en obvia referencia a la Argentina. El jefe de Gobierno alemán habló durante una visita a la planta paulista de Volkswagen, donde inauguró simbólicamente la línea de montaje de un nuevo modelo de automóvil Polo. En esas circunstancias, fue donde declaró que esa nueva línea de producción era «una señal de que las crisis de otros países latinoamericanos no se extenderá aquí». Por su parte, Werner Müller, ministro de Economía alemán, también habló sobre la situación en la Argentina, volviendo sobre un clásico al recordar que, si bien se «está sobre el camino correcto», aún falta avanzar más para determinar que el plan de Jorge Remes Lenicov es «sustentable».
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Schröder también habló del Mercosur con frases más o menos diplomáticas, asegurando que «se necesitan buenas relaciones entre la Unión Europea y el Mercosur, que agrupa a la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay», y entre «el Mercosur y el Tratado de Libre Comercio para América del Norte, que agrupa a Canadá, Estados Unidos y México».
En Brasil, Schröder tuvo que contestar preguntas sobre el porqué del mantenimiento en el tiempo de los subsidios agrícolas en Europa. El socialdemócrata llamó a «cerrar acuerdos» sin tomar en cuenta estos subsidios, «que a veces son colocados en un nivel de interés superior al que realmente tienen». Lógicamente, con esta frase, el alemán generó los primeros rechazos verbales de su gira por América latina.
• Tema central
Schröder se reunirá hoy en Brasilia con el presidente Fernando Henrique Cardoso, en lo que será la primera vez que el dirigente socialdemócrata visite el Palacio del Plantalto. Lógicamente, también aquí uno de los temas centrales será la crisis de la Argentina y las verdaderas posibilidades de que la situación contagie al principal socio comercial argentino. Luego del mediodía, Schröder viajará a Buenos Aires. Por la noche, cenará con el presidente Eduardo Duhalde, con lo que se convertirá en el primer político internacional de peso que se le anima a acercársele al bonaerense desde que llegó a la Casa Rosada.
Schröder viaja acompañado por el ministro alemán de Economía y Tecnología, Werner Müller, y representantes de una larga lista de empresas, en áreas que van desde la construcción y los servicios financieros hasta la farmacéutica y tecnología ambiental.
La de Schröder no será la única visita que espera Duhalde por estos días. El domingo por la noche viajará a Buenos Aires, por primera vez desde la vuelta del PJ al poder, Fernando Henrique Cardoso. Ese día tendrá una reunión a solas con Duhalde y el lunes participará de la cumbre de presidentes del Mercosur en el Palacio San Martín. El lunes a la mañana viajarán a la Argentina los jefes de Estado de Uruguay Jorge Batlle (que tendrá una reunión especial con Duhalde para tratar la crisis financiera en su país), José Luis González Macchi, de Paraguay; Ricardo Lagos, de Chile; y Jorge Quiroga, de Bolivia.
Mientras tanto, hoy comenzarán las sesiones del Grupo Mercado Común (GMC), el órgano máximo de negociaciones dentro del Mercosur, también en Buenos Aires. Por la Argentina, debutará como negociador del bloque comercial el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado. El encuentro marcará también la despedida de un legendario negociante brasileño, el ahora embajador en Buenos Aires, José Botafogo Gonçalves, que desde el lunes será un mero observador y analista de la situación dentro del bloque, más allá de ser el principal consultor de Cardoso sobre la situación política y económica de la Argentina.
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