Cuando en 1989 Raúl Alfonsín limpiaba sus escritorios para dejar el gobierno en medio de saqueos a supermercados, el lobby "Clarín" logró que firmara la reforma de la Ley de Radiodifusión. Luego con Eduardo Menem, Antonio Cafiero, Eduardo Bauzá y José L. Manzano consiguieron que Menem le otorgara "Canal 13". Cuando ya agonizaba el gobierno de De la Rúa logró que le firmara el decreto para abrir canales de televisión comerciales para afectar a los del interior del país. Cuando Adolfo Rodríguez Saá dijo que renunciaba en Chapadmalal, Ruckauf, lobbiado por el monopolio, trató sin éxito de que antes firmara un proyecto de ley para licuarle el monstruoso pasivo de 1.700 millones de dólares al desastre administrativo que siempre tuvo. Ahora quiere que se lo envíe al Congreso -donde tiene un equipo de lobbistas para "apretar" a legisladores-el propio Duhalde, a quien zalamea desde que asumió para ese fin. Lo llaman "proyecto Clarín" e interesa menos a otras empresas endeudadas porque aprovechar estas ventajas desde gobiernos les baja la calificación internacional para futuros créditos. El monopolio de Noble-Magnetto carece ya de toda ética o prestigio moral que defender y no le importa que toda la gente sepa que tiene que pagar desde sus bolsillos, vía el Estado, el desmanejo en que se mueve. Penoso.
«La reestructuración -dice el proyecto-deberá contemplar los términos de quita, espera, tasa y demás condiciones que resulten razonables a las nuevas condiciones cambiarias y de flujo de fondos de las empresas.»
Y agrega que si en el término de los 90 días «no se ha acordado la reprogramación indicada, la entidad financiera deberá previsionar el crédito del deudor», lo cual complicará todavía más la situación de los bancos.
Se afirma que la deuda privada asciende a unos 42 mil millones de dólares, de los cuales 25.000 corresponden a bancos locales y alrededor de 17 mil millones fueron tomados en el exterior.
El proyecto no puede obligar a las entidades no locales, pero sin embargo, en el artículo 11 determina que «se prohíben las transferencias al exterior (...)
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