Por la discusión sobre el retraso de la hora, el gobierno todavía no reglamentó el programa de premios y castigos para que se consuma menos electricidad en Capital Federal y Gran Buenos Aires. Aunque el público puede estar ahorrando porque cree que ya rigen penalizaciones, hay demora para oficializar el proyecto, una de las medidas concebidas para superar la crisis energética. Así, el gobierno está pagando el costo político de una medida que todavía no aplicó y cuyo impacto económico en tarifas será mucho menor de lo que creen los consumidores.
Para los hogares que consuman más de 600 kilovatios/ hora y pequeñas demandas que ahorren más de 5%, el premio será igual (4 centavos por cada kilovatio/hora no consumido), y el castigo resulta de aplicar la tarifa T3 de usuarios industriales, por lo cual puede variar en el futuro.
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