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Todas estas medidas se analizan a partir de un dato más que alarmante que surgió este fin de semana: la recaudación impositiva en los primeros 8 días hábiles del mes y con varios vencimientos tributarios ya cumplidos, muestra un panorama desolador; sólo atemperado por vencimientos de diciembre que fueron postergados a enero.
Ante este panorama, lo que está estudiando el equipo de Remes Lenicov es lo siguiente:
La mecánica sería la siguiente. Si un contribuyente (fundamentalmente alguno de los grandes nacionales) debe liquidar, por ejemplo, 5.000 pesos de IVA, podría emitir un pagaré o certificado de pago del banco donde tiene retenidos 3.571 dólares para cumplir con el vencimiento.
El Estado tomaría el valor de cambio a 1,4 y no al valor del mercado, para que además el contribuyente no tenga gastos extra. La idea del equipo económico, por pedido de la AFIP, es que este instrumento esté operativo desde el próximo lunes 21 de enero cuando comience a vencer el pago del IVA que, por cuestiones estacionales, siempre este mes es el más importante ya que se liquidan las ventas de las fiestas. Lógicamente no se espera recaudar mucho porque diciembre fue el mes clave de la crisis económica, pero podría ser peor aún si no se otorga la posibilidad de liquidar los tributos con el dinero entrampado en el «corralito». Si no se llega a tiempo para enero, a más tardar el mecanismo tendría que estar disponible en febrero.
En ese mes las empresas liquidarán la presentación anual del tributo a las Ganancias. Para marzo y abril, cuando los autónomos tengan que cumplir con la presentación de la declaración jurada y el Impuesto a los Bienes Personales y a las Ganancias del período 2001, la posibilidad de liquidar tributos con el dinero que quedó en el «corralito» debería ser más que una realidad.
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