Las canastas utilizadas por el INDEC para medir la pobreza llevan más de 20 años sin actualizarse. Ante este panorama, la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (DGEyC) elaboró un nuevo sistema para medir la capacidad de sus habitantes para acceder a un determinado nivel de consumo de bienes y servicios. Según los últimos datos relevados (a noviembre de 2008), los resultados arrojaron que el 24,1% de los habitantes de la Ciudad no llega con sus ingresos a cubrir la canasta básica.
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Las mediciones del instituto estadístico nacional sobre la indigencia y la pobreza -Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) respectivamente- se basan en los resultados de la Encuesta de Gastos de Hogares realizada entre los años 1985 y 1986. Por diversas razones, nunca aclaradas, estas canastas no fueron actualizadas luego de relevarse dicha encuesta en los años 1996-1997 y 2004-2005. Precisamente, las diversas canastas de la DGEyC fueron estimadas sobre la base de los datos de esta última encuesta, que aún no ha sido hecha pública por el INDEC, pese a que supuestamente en ella se basa la construcción del "nuevo" IPC morenista.
Las canastas de consumo de la DGEyC permiten el contraste entre sus valores en pesos y los ingresos declarados por los hogares en las encuestas realizadas en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, fundamentalmente con la Encuesta Anual de Hogares (EAH) que realiza dicho organismo desde el año 2004, y por lo tanto caracterizar los cambios en nivel de vida de los distintos grupos de hogares.
El sistema está compuesto por cuatro indicadores que incorporan paulatinamente una mayor gama de bienes y servicios destinados a satisfacer más necesidades. La Canasta alimentaria incluye el valor de los alimentos y bebidas que un hogar requiere para satisfacer sus necesidades básicas alimentarias; la Canasta alimentaria y de servicios del hogar agrega a los gastos en alimentos y bebidas los gastos en alquiler, expensas, electricidad, gas, agua, comunicaciones y transporte público; la Canasta de bienes y servicios mensuales abarca también los gastos en servicios para la educación, artículos de limpieza, servicios de esparcimiento y bienes para el cuidado personal, y, finalmente, la Canasta total incluye todo lo anterior más los gastos en indumentaria, gastos en salud y bienes durables para el equipamiento y mantenimiento del hogar.
Si bien los métodos de la DGEyC se basan al igual que los del INDEC en la confección de líneas de pobreza o umbrales mínimos que contrastados con los ingresos de los hogares dan cuenta de las condiciones de vida de los mismos, se trata de indicadores distintos.
En primer lugar, mientras que las CBA y CBT del INDEC se construyeron sobre datos relevados entre 1986 y 1987, las canastas de la DGEyC se basan en la encuesta de gastos más reciente (2004-2005), y por tanto, toman en cuenta los cambios ocurridos en las pautas de consumo en los últimos 20 años. Por otro lado, mientras que las canastas del INDEC consideran los consumos del conjunto del aglomerado del Gran Buenos Aires, las de la DGEyC reflejan únicamente las características del consumo de la población que reside en la Ciudad de Buenos Aires, cuyos niveles son más elevados que los del Conurbano. En este mismo sentido, mientras que los precios relevados por el INDEC refieren al total del GBA, los que releva la DGEyC se circunscriben al ámbito porteño. Finalmente, el sistema de canastas de la DGEyC considera un conjunto más amplio de características sociodemográficas y habitacionales del hogar a la hora de evaluar sus necesidades y confrontarlas con sus ingresos, incorporando además una mayor gama de necesidades a cubrir que las canastas del INDEC. Por ejemplo, las canastas porteñas consideran si el hogar es propietario o inquilino de la vivienda en la que habita, mientras que esto no es tenido en cuenta en las mediciones del INDEC. Así, el monto de la CBT del INDEC en 2005 resultaba casi dos veces inferior a la Canasta total de la DGEyC.
Discrepancias
Pese a las diferencias, la comparación de la evolución de las canastas de la DGEyC y del INDEC pueden no sólo arrojar luz sobre la manipulación de los precios en éste último, sino también señalar la tendencia que siguió en los últimos años la evolución de la pobreza.
Por ejemplo, en el año 2005 un hogar "tipo", compuesto por un matrimonio joven con hijos menores, necesitaba 602 pesos para adquirir la canasta alimentaria mientras que en noviembre de 2008 necesitaba 1009 pesos, mostrando un incrementó del 67% en tres años. Si en cambio se toma la segunda canasta, que a los gastos alimenticios le suma los servicios de vivienda y el transporte público, el incremento es menor (57%) debido a que solo las expensas aumentaron un 85%, mientras que los servicios de electricidad, gas, agua y telefonía no registraron aumentos. Finalmente, la canasta mensual y la canasta total, aumentaron un 62 y un 64% respectivamente en dicho período. En relación a 2006, en 2008 el costo de la canasta alimentaria se incrementó un 50%, en tanto que en el caso de la canasta total el aumento fue del 46.5%, pasando de 1489 a 2446 pesos.
En cambio, para el INDEC, entre los años 2006 (año anterior a la intervención) y 2008, el valor de la CBA para una familia tipo en el GBA pasó de 391 a 438 pesos y el valor de la CBT de 851 a 968 pesos, con incrementos del 12.1 y 13.7% respectivamente. Si bien las diferencias metodológicas entre las canastas del INDEC y la DGEyC no permiten comparar en forma directa los montos de las mismas (dado que consideran conjuntos diferentes de bienes y servicios, que los precios de la Ciudad son más elevados que los del total del GBA, etc.), las marcadas diferencias en la evolución 2005 - 2008 estaría señalando que las mediciones del INDEC en ese periodo solo han dado cuenta de alrededor de un cuarto del aumento de los precios de sus canastas.
De contrastar los precios de las canastas con los ingresos de los hogares provenientes de la EAH surge que en 2008, el 24,1% de los hogares de la Ciudad de Buenos Aires tenían ingresos inferiores al valor de su canasta total. Sin embargo si se analiza este indicador en el periodo 2005-2008, se comprueba que en el año 2008 aún continuaba la mejora del nivel de vida de los porteños desde la crisis de 2001-2002, puesto que en el año 2005 los hogares de la Ciudad de Buenos Aires con ingresos inferiores a la canasta total alcanzaban al 30,8% del total y en el año 2006 ese valor era del 28,1%. Además, esta mejora se estaría dando con más énfasis en los sectores de más bajos recursos, de lo que da cuenta el hecho de que mientras que entre 2005 y 2008 los hogares con ingresos inferiores a la Canasta total disminuyeron un 21,8 %, los hogares que estaban debajo de la línea de la canasta alimentaria y de la canasta que incorpora a los alimentos el alquiler, los servicios de la vivienda, las comunicaciones y el transporte se redujeron un 26,5 y 28,6% respectivamente, pasando la primera del 4,9 al 3,6% y la segunda del 16,1 al 11,5% del total de los hogares porteños. Entre 2006 y 2008, los hogares que no alcanzaban a adquirir la canasta alimentaria pasaron del 4,4 al 3,6% y los que no alcanzaban a comprar la canasta total del 28,1 al 24,1%, con descensos del 18,4 y del 14,2% respectivamente.
En cambio, según el INDEC la pobreza en la Ciudad de Buenos Aires se redujo entre los segundos semestres de 2006 y 2008 del 6,4 al 3,4% de los hogares, mostrando una caída del 47,4%, similar a la merma registrada nivel nacional. Pese que tanto para el INDEC como para la DGEyC los porcentajes de hogares por debajo de las diversas canastas de consumo han disminuido entre 2006 y 2008, comparando la evolución de las canastas de ambos organismos puede apreciarse que las mediciones del INDEC intervenido muestran una reducción de la pobreza mucho mayor que indica el estudio realizado por la DGEyC en la Ciudad de Buenos Aires.
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