Para las automotrices, mayo se perfila como un mes dramático en materia de ventas teniendo en cuenta la evolución de la demanda en los últimos días de abril. Según datos que manejaban ayer las terminales, desde que finalizó el mecanismo de compra de 0 km con plazos fijos (el 15 del mes pasado), las operaciones prácticamente desaparecieron. Entre las 10 fábricas radicadas en el país vendieron menos de 500 autos en ese período. Una cifra irrisoria. Esto proyecta para mayo un volumen de 1.000 unidades. En un mes normal de 2001, que de por sí ya era malo por la recesión, se comercializaban alrededor de 15.000 autos. Aunque se necesita un piso de 25.000 vehículos mensuales -algo que no su-cede desde hace tres años-para comenzar a hablar de un negocio rentable. Por eso, las automotrices esperan que se permita la compra de autos con los nuevos bonos que se entregarán a ahorristas. De todas maneras, abril cerrará con un volumen de ventas a concesionarias de aproximadamente 9.000 autos, 30% menos que marzo, por las operaciones con depósitos realizadas en la primera quincena.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las ventas de fábricas a concesionarias de todo el mes se ubicaron en aproximadamente 9.000 unidades, pero la gran parte de estas operaciones se concretó en las dos primeras semanas del mes.
La preocupación del sector es que estos números muestran la tendencia para mayo que puede convertirse en el La evolución de las ventas desde comienzo de año justifican la preocupación en las empresas. En enero, se vendieron 3.646 autos; y en febrero, 8.485. En esos dos meses, el «corralito» funcionaba a pleno. En marzo, el volumen creció a 13.693 unidades, pero el aumento se debió a que a partir de mediados de mes se auto-rizó la compra de 0 km con plazos fijos, y la mayoría de las operaciones se realizó por este sistema.
Según las cámaras que agrupan a las concesionarias -ACARA y CCA-,
A las dificultades de los ahorristas a utilizar sus depósitos se suma el fuerte aumento de los precios de los autos, que cada vez son menos accesibles para los asalariados por la suba del dólar. Un vehículo que en diciembre costaba unos $ 9.000 vale ahora $ 32.000. Para una persona que ganaba $ 1.500 por mes, significa que antes necesitaba 6 sueldos para comprarlo y, ahora, 21.
Con este panorama, el sector marcha hacia una fuerte reestructuración que llevaría a alguna empresa a cerrar su planta para pasar de la producción a la importación. Actualmente, las terminales que están produciendo lo hacen para exportar, ya que el stock acumulado alcanza para abastecer el mercado interno.
Dejá tu comentario