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18 de noviembre 2008 - 00:00

Sigue la campaña de Cristina contra G-7. Ayer en Argelia

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El argelino Abdelaziz Bouteflika agasajó ayer a Cristina de Kirchner en el Palacio del Pueblo con un almuerzo y un conjunto de danzas y música local. Antes, la visitante ponderó la lucha por la liberación de Argelia y protestó contra el Primer Mundo.
Cristina de Kirchner aprovechó ayer su estadía en Argelia para volver a responsabilizar a los países centrales por la crisis financiera mundial, al advertir que el esquema por el cual «7 u 8 países decidían sobre todo el mundo no ha dado resultados». En la primera jornada de actividades de la gira oficial que se organizó por el norte de Africa, después de participar de la reunión del G-20 en Washington, la jefa de Estado reclamó «mayor amplitud» a los centros de poder para la incorporación de actores en la toma de decisiones a nivel internacional.

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La mandataria se pronunció de esa manera durante el discurso que brindó en la cena de cierre de un breve seminario económico realizado en Hotel Sheraton de la ciudad de Argel, que contó con la presencia de su colega argelino, Abdelaziz Bouteflika, y la delegación de más de 70 empresarios argentinos que la acompañan en la misión comercial.

Previamente, mantuvo una reunión con Bouteflika en el Palacio El Mouradia, donde invitó al anfitrión a realizar una «visita de Estado» a la Argentina, que se concretará en diciembre.

Tras la audiencia que ambos mandatarios mantuvieron a solas durante la tarde, se sumaron a la reunión el canciller Jorge Taiana, los ministros de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao; el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri; el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, y el titular de ENARSA, Exequiel Espinoza.

Por la noche, en la cena de honor, Cristina de Kirchner brindó un discurso en el que además de cuestionar a los modelos económicos centralizados en los intereses de las grandes potencias sobre la necesidad de que «ante la caída de algunos paradigmas» se profundicen las «relaciones estratégicas» entre los países en desarrollo del hemisferio sur.

Al respecto, destacó los convenios sobre energía nuclear y tecnología que rubricó con Bouteflika y llamó a estrechar la relación entre la Argentina y Argelia «no sólo en el aspecto comercial, sino también en el tecnológico y energético»

  • Críticas

    Cristina de Kirchner, además aprovechó la mención a esos acuerdos para criticar a los países centrales porque «cuando venden tecnología no transfieren el conocimiento y siguen conservando el monopolio», a diferencia de lo rubricado entre la Argentina y el africano, según indicó. Ante la mirada de su par argelino, la mandataria aprovechó para agradecer el trato recibido durante su estadía en ese país: «Nunca había sentido tal grado de hospitalidad». Previamente, la jefa de Estado al iniciar su actividad de la jornada, depositó una ofrenda floral en el monumento a los mártires de la independencia argelina, «Maqam Echahid», santuario que se erigió en 1982, en ocasión del XX aniversario de la independencia en memoria a los caídosen la guerra de liberación nacional contra Francia (1954-1962).

    Después visitó el Museo El Moudjahid, donde se preservan objetos y recuerdos de los muertos durante la lucha contra el colonialismo, y allí en breves declaraciones dijo sentirse «muy impresionada» sobre la exposición. Desde allí se trasladó hacia la ciudad de Draria -en las afueras de Argeldonde recorrió la planta del reactor nuclear Nur, fabricado en la Argentina.

    La jefa de Estado justificó el acuerdo con Argelia, asegurando que el acercamiento Sur-Sur «no puede ser declamativo sino que tiene que estar basado en hechos concretos». Los pactos rubricados con Argelia establecen una mayor cooperación en materia energética, nuclear, satelital y desarrollo económico. La primera central atómica argelina deberá comenzar a funcionar en 2020, afirmó el ministro de Energía de ese país, Chakib Khelil.

    Cristina de Kirchner, que está acompañada por su hija Florencia (y una amiga de ésta), culminó así sus dos jornadas argelinas, la primera etapa de la gira por el Magreb.

    Del viaje participan unos 70 empresarios que ayer concurrieron al hotel Sheraton para el seminario sobre «Oportunidades de Negocios entre Argentina y Argelia», un evento que duró unos 90 minutos y del que hasta ayer no se conocían eventuales operaciones cerradas entre representantes de los dos países.

    Argelia importa cereales, grasas y aceites, alimentos, productos siderúrgicos y autopartes desde la Argentina. La balanza comercial creció 585% en los últimos cinco años, de u$s 115 millones a u$s 785 millones, con superávit argentino.

    La mandataria continuará hoy su periplo diplomático por el norte de Africa. Ayer llegó a Túnez, la segunda escala de su viaje, y para mañana se espera que viaje hasta El Cairo y luego a Libia. El domingo comenzará el retorno a la Argentina.
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