La consultora destacó que las ventas en supermercados y autoservicios cayeron 10% durante el primer semestre en relación con el año pasado, alcanzando el sector los niveles de 1997. El cálculo fue estimado sin considerar la devaluación y revela entre enero y junio de 2002 que los consumidores minimizaron la erogación total especialmente en infusiones (-4%), bebidas alcohólicas (-2%), alimentos congelados (-15%), ropa (-9%) y productos de tocador (-6%), entre otros.
De acuerdo con AC Nielsen, «la crisis financiera y el desempleo dieron lugar a nuevos modelos de comportamiento de compra signados por la menor disponibilidad de efectivo, la grave reducción del poder adquisitivo y la incertidumbre».
El perfil del nuevo consumidor es variado.
Según el informe, este cambio en el consumo impacta de manera definitiva en la industria.
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