Las petroleras estaban sorprendidas. Eduardo Duhalde le había dicho ayer a Oscar Vicente de Pérez Companc que el gobierno era prescindible en el tema del impuesto a las petroleras. Que llevaran el proyecto de gravar el petróleo en boca de pozo a las provincias petroleras para que, a través de sus legisladores, lo aprobaran en el Congreso.
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Ayer, sorpresivamente, el gobierno decidió aprobar el impuesto de 20 por ciento a las exportaciones petroleras sin ningún aviso, dejando desairado al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich. Otro cambio de reglas del juego, y se acentúa la sensación de un país poco previsible en sus reglas de juego económicas. Informate más
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