De hecho, la mayoría de las petroleras negaron haber tenido contactos con el gobierno sobre un nuevo acuerdo, y coincidieron en que ya no hay condiciones para una iniciativa de esa naturaleza, porque nadie puede predecir en qué momento el petróleo bajará de precio.
En el acuerdo que rigió entre enero de 2003 y abril de este año, el supuesto básico era que el precio del crudo en el mercado interno era de 28,5 dólares, aunque fuera más alto en el mercado internacional, porque la diferencia se pagaría posteriormente manteniendo el mismo valor interno (aunque la cotización estuviera por debajo del nivel de referencia).
De todas formas, durante el día volvieron a surgir versiones sobre medidas a tomar por el gobierno para paliar el impacto de una eventual suba hasta 50 dólares en el precio internacional. Volvió a escucharse la hipótesis de subir todavía más las retenciones a la exportación que ya pasaron de 20 a 25% en mayo.
También se mencionó la posibilidad de aplicar una retención de 100% para la parte del precio que supera 40 dólares, aunque algunos expertos legales consideran que la medida podría considerarse « confiscatoria».
Dejá tu comentario