El rendimiento del bono de referencia del Tesoro estadounidense a 10 años subió ayer a un nuevo máximo de 4 años, por encima de 5,23 por ciento, al ajustarse los inversores a la posibilidad de más alzas en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal. Al cierre se ubicó en 5,231% anual.
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El rendimiento del título a dos años, que es particularmente sensible a los cambios en la política monetaria de la Fed, llegó a subir por encima del 5,27 por ciento, su nivel más alto desde diciembre del 2000. Luego recortó para culminar a 5,262%. Los rendimientos de los bonos se mueven en sentido inverso a sus precios.
El encuentro de política monetaria de la Fed será la próxima semana. Los inversores esperan ampliamente que la tasa suba un cuarto de punto porcentual, aunque una creciente minoría comienza a contemplar la posibilidad de un alza de medio punto porcentual en esa reunión.
"La gente se está empezando a dar cuenta de que en realidad existe cierta probabilidad de que la Fed podría tener que subir más de 25 puntos básicos", dijo Frank Hsu, de Fimat USA en Nueva York.
"La gente está cada vez más convencida de que la Fed tiene más espacio para avanzar y es por eso que el mercado (de bonos) ha caído", dijo Hsu.
Los títulos estadounidenses también se vieron afectados por el debilitamiento de los precios de la deuda de los países europeos.
Estos bajaron después de que Axel Weber, un miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, dijera que se incrementan los riesgos para la estabilidad de precios.
"Los bonos del Tesoro se están vendiendo, reaccionando a la caída en el mercado de bonos alemán, reaccionando a los duros comentarios de Weber del BCE", dijo Michael Cheah, de AIG SunAmerica Asset Management en Nueva Jersey.
Antes de la decisión que tomará la Fed sobre las tasas el próximo jueves, el mercado de bonos estará atento a los datos del sector inmobiliario y la confianza del consumidor, dijo Scott Brown, economista jefe de Raymond James & Asscociates en St. Petersburgo, Florida.
"Los indicadores económicos serán mixtos. Veremos un repunte en la confianza del consumidor (...) ampliamente atribuído a una caída en los precios de la gasolina", agregó.
"Las ventas de viviendas subirían levemente, pero gran parte de eso ya ha sido considerado en el panorama del mercado", dijo Brown.
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