Roberto Lavagna se comunicó anoche con la N° 2 del Fondo Monetario, Anne Krueger, para solicitarle formalmente el envío de una misión que negocie el nuevo acuerdo de ese organismo con la Argentina. Hoy Santa Fe completará la lista de grandes provincias que se comprometen a realizar una fuerte reducción de gastos tal como lo solicitaba el Fondo como condición previa. Una señal positiva recibida ayer por el gobierno fueron las declaraciones del secretario de Estado, Colin Powell, en Barbados. Al cabo de una reunión con el canciller Ruckauf, se informó que el funcionario norteamericano avaló que el FMI envíe un grupo técnico que ya empiece a negociar con la Argentina los lineamientos de un acuerdo. El jueves próximo, en un nuevo contacto con Krueger, se le pondrá fecha a la llegada del indio Anoop Singh al país como cabeza de una misión técnica. No habrá más exigencias antes del acuerdo, pero sí el ministro Lavagna deberá establecer un programa creíble en materia fiscal y monetaria. Precisamente sobre este último punto, anoche trascendió que Mario Blejer adelantaría su partida del Banco Central -no esperará a que se concrete el acuerdo con el Fondo- y efectivizaría su renuncia una vez concluido ese programa de emisión de dinero.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En la reunión, que se efectuó en el Ministerio de Economía, también participaron Alejandro Henke, vicesuperintendente del Central, y el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen.
Los enfrentamientos entre Economía y el Central por el tema del «corralito» y ahora la discusión en torno de la emisión futura habrían colmado la paciencia de Blejer.
Por eso, ayer corrieron insistentes rumores sobre un alejamiento inminente del presidente del Banco Central. Inclusive, se llegó a señalar que su permanencia no pasaría del próximo fin de semana, una vez que se confeccione un nuevo programa monetario. Si se aleja, volvería a Washington, donde podría ocuparse de las relaciones de la Argentina con inversores y acreedores.
Se menciona, aun, que el gobierno ya tendría candidato para ocupar la presidencia del BCRA, aunque el nombre permanece bajo siete llaves. Por otra parte, una posibilidad es que dos asientos del directorio estén reservados para hombres ligados al radicalismo, tras la designación del frepasista Víctor Bescos.
Lo que terminó acelerando los tiempos para la eventual salida del titular del Central está vinculado con las discusiones en torno del nuevo programa monetario. Nielsen sostiene que el BCRA debería prácticamente suspender la asistencia de bancos a través de redescuentos, ya que el nuevo decreto del «corralito» establece un esquema de cobertura (con apoyo de Sedesa y la entrega de bonos en pesos) para los ahorristas que sufran la caída de bancos.
Sin embargo, desde el Central sostienen que empujar la caída de entidades tendría efectos sistémicos más nocivos para el sistema. «Los redescuentos representaron sólo 30% de la liquidez que obtuvieron los bancos para devolver sus depósitos», le explicó Blejer a Lavagna.
Por supuesto, aunque ya no hacen públicas las diferencias, siguen existiendo fuertes desencuentros respecto del decreto que flexibiliza el «corralito».
Dejá tu comentario