Una de las principales preocupaciones del gobierno para contener la inflación pasa por mantener bajo control la emisión de dinero. El Banco Central tendrá una significativa prueba pasado mañana, cuando deba hacer frente a una importante renovación de Lebac por $ 1.600 millones. No se descartan aumento de tasas o colocaciones de plazos muy cortos para lograr adhesión. Si no lo consigue, el peligro es que se vea obligado a emitir pesos para pagarles a los inversores. El problema es que los bancos quieren enfrentar diciembre con mayor liquidez y por eso se muestran reacios a colocar dinero a plazos que superen los 30 días. Por eso, la semana pasada optaron por renovar sólo 40% del vencimiento de Letras con el BCRA y colocaron el dinero en pases al Central a sólo un día de plazo.
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