21 de junio 2002 - 00:00

Una economía muy dolarizada

Montevideo (de nuestra agencia) - A nivel de gobierno, se mantiene en Uruguay una meta inflacionaria de 10% para este año, pero el país tiene una economía altamente dolarizada y «habrá que esperar el impacto del ajuste cambiario en los precios», opinan los analistas.

Después de la última gran devaluación de noviembre de 1982, entre 1990 y 1995 se produjo en Uruguay un fuerte atraso cambiario, que implicó una revaluación de 100% del peso frente al dólar, aumentó el consumo de productos importados e incrementó la dolarización de la economía.

Recién a partir de 1996, comenzó a observarse una convergencia del dólar y de la inflación en el mercado doméstico, y hacia fines de la década se inició un proceso de mejora de la competitividad por una deflación interna en dólares.

• Precios altos

El fortalecimiento del peso dejó a Uruguay fuera de muchos mercados a nivel mundial, pero la situación similar que se observaba en la Argentina y Brasil permitió mantener precios altos para bienes y servicios -incluso el turismo-, sin afectar mayormente el nivel de actividad.

Luego, sin embargo, vinieron la devaluación del euro frente al dólar, la caída del real, en enero de 1999, y finalmente la debacle del peso argentino, en enero de 2002, lo que dejó totalmente fuera de competencia al país. En la actualidad, la economía uruguaya está altamente dolarizada.

La base monetaria es reducida, alcanzando el equivalente de unos 600 millones de dólares, y la dolarización de los créditos bancarios alcanza 85,3% del total y la de los depósitos bancarios, 93% del total.

En Uruguay los inmuebles, automóviles, electrodomésticos y parte de la vestimenta y el calzado (por lo menos, los de mayor costo) se venden en dólares, mientras que el impacto de la devaluación en algunos rubros, por ejemplo el precio de los combustibles, es directo.
En el mercado, los operadores ya esperaban un mayor ajuste del tipo de cambio, pese a que desde enero de este año mantenía una devaluación mensual de 2,4%, con una banda de flotación de 12%, lo que permitía pronosticar, en el más expansivo de los casos, una devaluación total anual oscilando en 45%, que fue ratificada a comienzos de mayo para todo el año.

Las tasas para los créditos en pesos en el mercado financiero,
con esa devaluación total proyectada de 45% y una inflación máxima pronosticada de 10%, están en 105% anual para preferenciales y 135% anual para personales.

En el último año, la deflación en dólares en el período junio/'01 a mayo/'02 llegó a 22,4%
, mejorando la competitividad de los productos uruguayos frente a los importados en el mercado interno.

Pero se seguía lejos de lo que sucedía en la región.
El peso uruguayo se devaluó 4,1% promedio frente al dólar en mayo, acumulando una caída de 21,1% en los cinco meses transcurridos y de 30,4% promedio en los últimos doce meses.

En mayo, el crecimiento de los precios mayoristas llegó a 4,3%, lo que frenó la mejora de la competitividad de la producción uruguaya en el exterior, ya que el dólar, tras un firme crecimiento las primeras tres semanas, evolucionó luego a la baja tras los anuncios de un fuerte respaldo crediticio internacional.

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