Parece estar muy lejos todo esto, porque para un mercado como el bursátil, estar una semana fuera de circuito es haber visto pasar un año. Sin darle las condiciones precisas, todo el sistema continúa trabado, como velando las armas: pero, de tanto velarlas sin poder usarlas, también terminan por oxidarse.
La escasa base que se poseía termina por dispersarse, los problemas se multiplican, el sistema todo comienza a crujir por la falta de oxígeno y se está arriesgando mucho con el asunto de no operar. Los mercados -como el bursátil, o el de cereales- no son un problema menor, como parecen creerlo. Alguien que avise.
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