Terminada la tregua entre el gobierno y los principales dirigentes sindicales de la CGT oficial, para no alterar los ánimos de los votantes porteños, los gremios vuelven con sus amenazas de paros.
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Así, los trabajadores telefónicos, de subterráneos, los mercantiles y los choferes de colectivos intentarán destrabar las negociaciones con el sector patronal para evitar medidas de fuerza luego de que finalicen los procesos de conciliación obligatoria.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) reanudará hoy las negociaciones abiertas en el marco de la conciliación obligatoria para los trabajadores de corta y media distancia.
El gremio iniciará también esta semana las negociaciones salariales por un aumento de 20% para la rama de larga distancia. El Ministerio de Trabajo había dictado el jueves pasado la conciliación obligatoria ante la falta de un acuerdo con las cámaras del autotransporte, que negocian con el gobierno un incremento de los subsidios a los combustibles para poder otorgar el aumento que pide el sindicato.
La conciliación obligatoria fue dictada por 15 días hábiles, para detener un conflicto que amenazó con paralizar todo el transporte de pasajeros en el área metropolitana.
En tanto, persiste el desacuerdo entre empresarios y trabajadores de los subterráneos, quienes se encuentran realizando asambleas de base para decidir medidas en apoyo de su reclamo salarial. Desde hace más de una semana, los trabajadores, que desconocieron el acuerdo logrado entre la empresa Metrovías y la UTA, vienen liberando los molinetes en horarios pico, con un cronograma por línea que es informado con antelación. Los trabajadores del sector no descartan que las medidas de fuerza se profundicen hasta llegar a paros de tres horas por turno.
Conciliación
Por su parte, los telefónicos representados por FOETRA, al igual que los choferes de colectivos, se encuentran cumpliendo la conciliación obligatoria dictada por la cartera laboral. En este caso, la conciliación fue dictada por diez días, pero no se descarta la posibilidad de extenderla por cinco más, ante el estancamiento de las negociaciones. Aquí, los trabajadores pretenden una mejora salarial de 25% y la reducción de media hora en la jornada laboral. Telefónica y Telecom ofrecieron un incremento de 8% más la media hora de reducción de la jornada.
La Federación de Empleados de Comercio, liderada por Armando Cavalieri, anunció el «estado de conflicto» y analiza realizar movilizaciones de protesta frente a las cámaras empresarias ante la falta de un convenio salarial en paritarias. Los mercantiles reclaman 22% de aumento más 2% de antigüedad. En realidad, Cavalieri firmaría en los próximos días un incremento de 16,5%, en línea con el acuerdo del gobierno con Hugo Moyano, pero hay discusión sobre la antigüedad, ya que los empresarios ofrecen sólo 1%.
Por su parte, la Cámara Industrial de las Manufacturas del Cuero y afines (CIMA) denunció ayer agresiones con pintadas y escraches a empresarios por parte del gremio y pidió la intervención del Ministerio de Trabajo. Según denunció la cámara, «los gremialistas atacaron con pintadas el frente de la fábrica del presidente de CIMA, Raúl Zylbersztein, y lo acusaron de «terrorista, explotador y usurero».
Los empresarios ofrecieron 16,5% de aumento y la Federación Argentina de Trabajadores de la Industria del Cuero (FATICA) reclama 30% de aumento. La Cámara solicitó a Tomada su intervención, para ayudar a resolver «la lamentable situación generada entre la entidad empresaria y FATICA, que exige con amenazas, escraches, actos vandálicos y declaraciones injuriosas 30% de aumento en sus salarios», agregó el comunicado empresario.
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