El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La idea del nuevo título será, fundamentalmente, darles otra opción a los inversores para que puedan darles destino a los pesos sobrantes. Hasta ahora, el efectivo que no va a consumo tiene como destino la compra de dólares. La intención del Central es absorber liquidez sobrante para reducir la presión sobre el dólar.
Esto implica que el título pagará $ 100 al final, pero que podrá ser comprado con algún descuento por los inversores. El plazo de las nuevas Letras, en esta primera etapa, no superará los 30 días e, incluso, habría emisiones semanales. Podría haber títulos de distinta duración, pero en esta primera etapa no superarían el mes.
La gran incógnita es cuál será la tasa de interés del bono. En principio, debe ser lo suficientemente atractiva como para bloquear el interés de corto plazo por los dólares. Por lo tanto, en principio debería salir a una tasa levemente mayor al cálculo de inflación mensual.
Dejá tu comentario