Brasilia (EFE, ANSA, AFP) - El presidente del Banco Central de Brasil, Henrique Meirelles, afirmó ayer que la economía de su país atravesó firme las recientes turbulencias externas, mientras rechazó las críticas del candidato presidencial opositor, Geraldo Alckmin, que lo llamó «cobarde» por no reducir las tasas de interés con más velocidad. «La decisión sobre tasas de interés no demanda valentía, sino responsabilidad», afirmó Meirelles en una audiencia en la Comisión Mixta de Presupuesto del Congreso.
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Alckmin, candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) para las elecciones de octubre, había calificado también de «estupidez» la decisión del gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva de anticipar el pago al FMI. Según su opinión, «el gobierno pagó una deuda que es más barata y aumentó así otra que es más cara, que es la interna», había dicho.
Meirelles respondió subrayando los efectos positivos de la reducción del endeudamiento externo en los indicadores de vulnerabilidad de Brasil. Como ejemplo, destacó que la relación entre la deuda externa y el PBI pasó de 35,9% en 2002 a 12,8% en 2005.
«El susto de los últimos quince días mostró el acierto (de la política monetaria)», dijo, y agregó que la volatilidad internacional causó algún impacto en el mercado cambiario brasileño, pero no afectó las expectativas de inflación.
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