Lo que se dice en las mesas

Economía

En Cavia digiriendo la nueva brecha. Bien YPF. Se vienen Cresud, Creaurban y Telecom. El Rey Midas empañó festejos desde Davos. El chiquitín en problemas. El exilio del Pájaro. Llega la Trump.

La “otra” grieta, la cambiaria, comenzó a despabilarse. De la mano, principalmente, del “contado con liqui” la brecha aceleró el ritmo de suba. El tema justo fue debatido en un almuerzo en un restó de la calle Cavia entre analistas Sub-60 que evaluaban mecanismos para disminuir el impacto del impuesto PAÍS en sus raides al este. Más allá de las peripecias cambiarias uno de ellos analizó cómo fue la experiencia en el anterior cepo, con vistas a anticipar lo que puede venir (ver gráfico) con el efecto estacionalidad, emisión y tema deuda. Según la historia reciente, la brecha en la era K con cepo de 35% y pago reintegrable arroja una mediana del 51% (desde 21% a 88%). En la era Alberto, sin pago reintegrable, es de 23% (de 21% a 27%). Todo indica que la brecha tiene bastante recorrido para adelante, sobre todo, porque ahora no se reintegra ni sirve como pago a cuenta, y porque el nivel de incertidumbre va escalando. A ajustarse los cinturones.

Hombres del mercado local de capitales celebraban la colocación de YPF cuando se enteraban de las alertas lanzadas en Davos por el banquero considerado el rey Midas del siglo XXI , Jamie Dimon, el capo del JPMorgan Chase, acerca de que la burbuja financiera actual no está en los mercados de acciones ni en el bitcoin sino que está en la deuda soberana.Allí dijo que la gente piensa que los bancos centrales pueden hacer lo que quieran. Pero no pueden. Son inteligentes, observan todos los hechos y tratan de averiguar qué hacer. Pero la inflación puede ser la gran sorpresa negativa.Si la inflación se dispara inesperadamente, podría obligar a los banqueros centrales a subir las tasas de interés para ayudar a enfriar la economía. Pero eso provocaría un repunte en los rendimientos de los bonos y crearía problemas a los gobiernos para hacer frente al costo de su deuda. Hizo hincapié en tener cuidado con los bonos con tasa negativa porque si fueron forzados a comprarlos, cada vez que se ve algo así la historia muestra que no necesariamente termina bien. No fue la única voz que se alzó en Davos. También el legendario Ray Dalio, fundador de uno de los hedge funds más importantes del mundo, Bridgewater Associates, alertó sobre el riesgo de sobreendeudarse por las bajas tasas. Dijo que todavía había grandes cantidades de efectivo. Todo el mundo tiene miedo de estar fuera y todo el mundo quiere entrar. El efectivo es basura en el escenario actual. Su consejo para los inversores fue tener una cartera diversificada, equilibrada y global, con un poco de oro y papeles de tecnológicas disruptivas. Volviendo a YPF, que planeaba captar entre u$s75 y u$s100 millones y al final colocó más de u$s160 millones, estos hombres cercanos a la operación destacaron “lo bueno del libro” a pesar del efecto Axel y Guzmán. Encima se logró colocar a 18 meses, toda una novedad para estos tiempos. Datos: un conocido fondo extranjero se llevó toda la emisión de la reapertura de la ON dolarizada, equivalente a unos $5.000 palos. El resto, $4.800 millones, se desparramó entre fondos locales, aseguradoras, empresas y minoristas, todos a las emisiones Badlar más algo. Para estos plazos los inversores prefirieron la tasa ya que ven un dólar planchado. Lo que viene: expectativa por colocación de Cresud, Creaurban y Telecom.

Axel ya había monopolizado las mesas de la semana pasada y esta no quiso quedar afuera tampoco. Por más que el ministro Guzmán enviara el proyecto de ley para empezar el proceso formal de negociación, el Gobernador volvió a patear la pelota para adelante al 31-E. La noticia no solo mostró la incapacidad para reunir el 75% necesario para avalar la postergación del vencimiento sino que se está en un embrollo y no se ve la luz al final del túnel. Los bonistas y gestores confundidos no entienden cómo equivocaron la estrategia. Lo que se percibe es que los ánimos son arreglar y rajar. O sea, si se logra cerrar el canje, acá no llega un dólar. En José Ignacio financistas criollos mantenían conference y el clima es de desconcierto. En un after se comentó que el BCRA había cerrado todas las posiciones de futuros de dólar el 10 de diciembre y que el balance había sido muy positivo. Hoy no tiene nada ni opera. Fue muy criticado el accionar del banquero “ministro” de Cambiemos que lo expatrían a la “City” hasta que encuentre otro empleo. En Uruguay festejan la malaria criolla. Hasta el grupo Trump, con capitales argentinos, anunció que finalizará la Trump Tower en La Brava, después de cinco años.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario