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A diez años del colapso de Wall Street, Trump avanza en la desregulación financiera
• EL CONGRESO APROBÓ UN RETROCESO DE LA LEY DODD-FRANK Y PROPUSO REFORMAR LA NORMA VOLCKER
Los grandes bancos denuncian que las actuales disposiciones limitan la recuperación de la economía y presionan al Gobierno para que dé marcha atrás. La última palabra recaerá en los legisladores.
DECIDIDO. El presidente Donald Trump decretó en 2017 revisar las regulaciones impuestas por su antecesor Barack Obama, incluidas en la Ley Dodd-Frank.
Lobby
"Antes de la aprobación del alivio, la mayoría de los Demócratas del Congreso trataban a Dodd-Frank como un texto bíblico que no podía reformarse, pero la mentalidad está cambiando", afirmó la lobbista de la firma de abogados Paul Hastings, Dina Ellis Rochkind, a Ámbito Financiero.
"La regla de Volcker es una de las regulaciones más onerosas para los bancos. Es peor que reinstalar Glass-Steagall porque supone que todas las transacciones en un banco son ilegales", afirmó en referencia a la barrera legal aprobada en 1933 que exigía la separación del crédito al consumo y la banca de inversión, y que fue eliminada por Bill Clinton en 1999. "Afortunadamente, los reguladores reconocen la necesidad de realizar cambios, pero el lenguaje legal realmente necesita ser modificado", concluyó la mujer que representa los intereses privados en el Capitolio y la Casa Blanca.
En la otra vereda, políticos como Phill Angelides defienden que las regulaciones permanezcan tal como fueron aprobadas. Durante el primer tramo del Gobierno de Barack Obama (2009-2017), presidió la Comisión de Investigación de la Crisis Financiera, que lanzó una conclusión fundamental: el caos era evitable y predecible, y no hubiese sido posible si todavía hubiesen estado en vigor los pilares regulatorios que fueron borrados de un plumazo una década antes.
Ninguno de los organismos tuvo las herramientas para reaccionar a tiempo ante la amenaza de las hipotecas basura, que derivó en el quiebre de los grandes bancos y sumió a la economía mundial en una catástrofe. Muchos países todavía crujen.
"Después de casi una década de estabilidad, una economía en expansión y ganancias récord en los bancos, Washington está listo para repetir los mismos viejos errores", advirtió Angelides en una entrevista telefónica con Ámbito Financiero. "Es completamente inapropiado, terrible. No se trató de una tormenta perfecta, fue absolutamente evitable", agregó el demócrata, que dice "apoyar" el capitalismo.
"Y esto no es todo. Afianzados por más de $3 mil millones en lobby, es poco probable que los bancos acepten medias tintas en su búsqueda de la desregulación.Todos deberían estar asustados por lo que está sucediendo", agregó.
No obstante, las modificaciones en la normativa deben contar con el aval del Congreso, y algunos expertos advierten que el Gobierno no cuenta con el tiempo necesario para impulsar un tratamiento legislativo antes de las elecciones de medio término en noviembre, cuando se renueva la totalidad de la Cámara de Representantes y el Senado, hoy ambas en control republicano.
"Como consecuencia de la crisis financiera, millones de familias perdieron sus hogares y sus trabajos. La economía naufragó y las comunidades de todo el país quedaron devastadas. Los bancos de Wall Street admitieron haber cometido una falta y pagaron fortunas en multas. Pero ahora, con los banqueros a su lado, el presidente Trump comienza a desmantelar lo que protege a nuestras familias y economía", concluyó.
Las advertencias también llegaron desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) el año pasado, cuando el retroceso era un proyecto. El organismo dirigido por Christine Lagarde publicó un informe en el que advirtió sobre que abandonar de "forma unilateral y sin coordinación previa las regulaciones mutuamente establecidas llevará a una fragmentación financiera y reavivará la carrera de mínimos en el ámbito regulatorio".


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